lunes, 6 de julio de 2026

"Nobody's free until they're broken": Madonna publicó nuevo álbum y ya tenemos track favorito


Ok, el viernes la reina del pop publicó su nuevo álbum: la esperada secuela del Confessions On A Dancefloor que instauró toda una época en el circuito mainstream de la música desde el 2005.

Y no es que Madonna o Stuart Price, el productor británico tanto de ese como del Confessions II, se hayan inventado la música electrónica. Pero de alguna manera oficializaron el que sería el sonido de la noche de los últimos veinte años para quienes hemos estado afuera desde entonces. ¿Significa este décimo quinto álbum de la madre del pop que está pariendo por lo menos otra década con la música electrónica y la cultura rave en la hegemonía del amanecer en clubes y festivales alrededor del mundo?

Y es que si bien es cierto que el concepto del álbum ya lo conocíamos desde el 2005, lo que han entendido tanto Madonna como Stuart Price y, porqué no, también nosotrxs sobre las pistas de baile se ha ido sofisticando. El disco es transgénero sonoramente pero el reconocimiento del dancefloor como un cronotopo utópico donde podemos ensayar otro mundo posible desde el conocimiento personal es transversal.

Nuestro track favorito de estas nuevas Confessions es One Step Away. Tal vez porque funciona como un manifiesto a tal reconocimiento de la pista de baile: "the dance floor is not just a place, it's a threshold, a ritualistic space where movement replaces language", dicen las letras que también interpelan lo que se siente al escuchar la sublime base deep house del también conocido como Jacques Lu Cont.

Parte del nuevo material gráfico del disco.

Pero las letras dicen más: "understand your violence and the trauma you've survived, nobody's free until they're broken" y parecen recalcar algo que la antropóloga argentina Rita Segato vino a decir hace unas semanas a Tübingen y aquí parafraseamos: la violencia estructural del sistema mundo en que vivimos es proporcional a la fragilidad de las construcciones identitarias sexuales que llamamos géneros (ella se refiere principalmente a las agresiones causadas por las inseguridades masculinas).

Por eso cuando dice "nobody's free, it's just a token", Madonna parece recordarnos que nadie será libre verdaderamente hasta que todxs lo seamos. Y ese parece ser el ejercicio al que nos invita en la pista de baile: construir espacios y tiempos donde no haya nada que esconder y se puede ser quien se quiera ser, donde el conocimiento personal mediante el fluir del alma que habita un cuerpo en movimiento, sea una forma de salvación.

A un paso de tu libertad, a una respiración del baile de la vida, a un paso del latido de tu corazón, a un paso, sí, estás a un paso, o a un clic, mejor dicho de escuchar un nuevo clásico. Dale play: