Los productores Tony Gallardo II (de México) y Fabio Me Llaman Soltero (de Guatemala) publicaron el primer single de su nuevo proyecto en conjunto.
Centroamérica es una declaración de la añeja búsqueda estética en América Latina: identidad sonora dentro del espectro de la música electrónica contemporánea mundial. Por eso "Líquido" combina dembow, percusiones latino-africanas, sintes y vocales programados en más de cuatro minutos de perritmo darks con sabor a cusha.
El sencillo fue editado por el sello Discos Sentimiento en un EP que incluye remixes de Dany F y Alejandro Veneno. Dale, escuchalo y ponete líquido vos también:
El maestro parisino del Electro Techno, Arnaud Rebotini, ha registrado 8 semanas de cuarentena en igual cantidad de EP's con su serie "This Is a Quarantine".
Arnaud era el otro integrante de una de esas bandas-puente entre el Electro Clash, el Death Disco y el Techno Ácido a inicios de los 2000 circulando principalmente entre Francia e Inglaterra: Black Strobe, que en tiempos de la formación Rebotini-Smagghe remixeó a Röyksopp, Rammstein, The Rapture y un largo e injusto "entre otros".
Por eso no es sorpresa que el ahora cabeza de Black Strobe Records prácticamente haya podido escoger "a dedo" qué artistas quería que reconstruyeran 8 tracks suyos inéditos que desde el 20 de marzo -y durante 8 viernes consecutivos- fueron publicados junto a su respectivo video y reversiones de nombres como Alessandro Adriani, The Hacker, Zanias, David Carretta y más pero fueron los remixes de Lokier (a "Digital Lockdown") y de Perel (a "Workout") los que nos gustaron particularmente.
Todos los videos de la serie son diferentes pero siguiendo la temática de cada single y son obra de los realizadores Thomas Bernon y Franck Podguszer a partir de la documentación de Véronique de Saint-Pastou y Linda Simhon. Miralos uno tras otro a continuación y que no te sorprenda cuando volvamos a hablar de Arnaud Rebotini. Lleva años siendo uno de nuestros favoritos.
Conforme pasan los días la incertidumbre sobre los calendarios crece. Industrial, laboral, académico, artístico, deportivo: en ninguno se sabe qué va a pasar, en qué día marcar la fecha de "reinicio". Lxs pesimistas dicen que hay que dar el año por perdido, que hay que preocuparse por sobrevivir y llegar al 2021. Lxs optimistas insisten en hackear la crisis, en buscar creativamente fórmulas y modelos para setear un "nuevo normal" y que no sea necesario esperar hasta que "todo regrese a ser como era antes" para volver a empezar porque en algo coinciden unxs y otrxs: nada volverá a ser lo que era y sea lo que vaya a ser, tomará tiempo en transformarse y después en dejarse comprender.
Lo cierto es que "todavía no hay cura para el COVID-19, no se sabe cuándo la habrá" y por lo tanto, no queda más que esperar y en el caso de los gobiernos, atenerse a las medidas que proporcionen los sistemas de salud. Dicho de otra manera: mientras los sistemas de salud no estén en capacidad de controlar la pandemia, los gobiernos no pueden levantar las restricciones para las aglomeraciones de personas.
Otra cosa cierta es que la política está regida, más que por la religión, por el mercado, entonces lo que está pasando es que por presiones económicas (¿sabemos o no sabemos de dónde vienen?), los gobiernos paralelamente a "no permitir que suba el número de muertes", están comenzando a "abrir el comercio". En principio, muchos colegios y universidades nunca dejaron de impartir clases (y en el caso de los privados nunca dejaron de cobrar) adoptando el exclusivo modelo de educación a distancia al que han accedido quienes tienen y pueden. Las instituciones educativas que no están impartiendo clases online y lxs estudiantes que no han podido acceder, se encuentran en un limbo temiendo perder el año. Ahora, muchas empresas industriales exigen la reapertura, incluso de fronteras. En muchos países del mundo ya se está viendo a las personas salir a trabajar o a ejercitarse, ya hay tránsito vehicular y las aerolíneas inician un proceso de adaptación.
El calendario más incierto es el artístico y el de la industria que conlleva las puestas en escena en formatos presenciales alrededor del mundo. Con el cierre de venues y la cancelación de eventos, se está viendo una sobreoferta de "livestreams" en Internet (algunos de mejor calidad que otros) como una de las primeras reacciones ante la imposibilidad de presentarse físicamente en vivo. Para lxs músicxs independientes, plataformas como Bandcamp están procurando apoyarles renunciando a su comisión por venta un viernes al mes y para lxs mainstream, las fechas más cotizadas de todo el año están siendo reprogramadas para los últimos meses del 2020 con más ilusión que cualquier otra cosa pues, lo dicho: no hay nada cierto.
Entonces, como no hay nada más que hacer, vale la pena imaginar posibilidades si este momento histórico para la humanidad "resetea" la industria artística y, con esto, la escena musical que participa de ella.
No habrá eventos masivos en mucho tiempo
Los megafestivales y las actuaciones que reúnen decenas de miles de personas (o tipo seis personas por metro cuadrado) son los principales afectados pues no podrán realizarse mientras la medida de dos metros de distanciamiento físico mínimo esté impuesta.
Una vez levantada esta medida, habrá que concretar y diseñar medidas de seguridad sanitaria para contrarrestar el esparcimiento del virus. Ya se habla de tomar la temperatura en el ingreso, mascarilla obligatoria (lo cual es un gran wtf porque, ¿cómo vas a beber y comer dentro del evento si te exigen y alguien está pendiente de que todo el tiempo tengás puesta la mascarilla?) y de fragmentar el espacio para que divida al público asistente en grupos que puedan mantener la distancia. También se habla de reducir costos de producción y subir el costo del boleto para regular la cantidad de asistentes y, con ello, la rentabilidad.
El fee de los artistas será reducido
Si los grandes rectores de la industria del "entretenimiento" musical en vivo deciden reducir costos de producción, eso incluirá la propuesta económica para los proveedores del talento artístico que contraten. Se habla de una reducción tanto para artistas como agentes de hasta el 50% pero vamos, esto no es tan negativo: habían honorarios inalcanzables (por no decir inhumanos) para escenas pequeñas. Es cierto que muchxs artistas no circularán tanto como antes pero es probable que quienes circulen sean algo más que músicxs o rockstars buscando fama y dinero.
El costo de los vuelos aumentará
La industria aeronáutica también será severamente afectada. Algunas de ellas, para dar una idea, anuncian que su capacidad y alcance de operación será "como hace treinta años". Esto supondría un costo mayor para quienes vuelen porque prácticamente también tendrán que pagar "por el asiento vacío de a la par". Las rutas que operarán son la otra gran interrogante pues dependen de las regulaciones de cada ciudad y país destino.
Regresarán los eventos con talento local o un solo headliner
Al reducirse la cantidad de grandes artistas internacionales circulando, se esperaría que lxs locales tomen protagonismo hasta que sea "necesario" de nuevo alimentarse de lo que está sucediendo afuera de su ciudad o país.
Esto no puede traducirse en programar a lxs artistas que hay porque no hay otrxs, no. Esto debe interpretarse como una oportunidad para visibilizar la calidad de artistas que estaba siendo sofocada por factores que no tienen nada que ver con música: nepotismo, estrategias digitales, entre otros.
Para las escenas pequeñas esto no será algo nuevo pero para las que acontecen en grandes ciudades sí: un/a solx DJ o una sola banda internacional alternando con talento local. Muchxs hemos leído o sabido de como fueron los inicios de las carreras de nuestrxs íconos: muchxs empezaron en un ambiente cabaretero, sólo ellxs con su guitarra o sus tornamesas cara a cara con el público. Esto abre la puerta a que, ante la restricción de aglomeraciones de personas, lxs DJ's y bandas opten por ofrecer varias fechas por día o los agentes y promotores ofrezcan una suerte de "residencias" para que lxs músicxs permanezcan por más tiempo en las ciudades ofreciendo varias fechas y participando en actividades formativas como talleres y conversatorios, etc. Todo un reposicionamiento del underground.
Vienen experiencias musicales híbridas
Las marcas de los patrocinadores seguirán buscando exposición y, en teoría, en estos tiempos, quienes no están asistiendo físicamente a un evento, son potenciales asistentes incluso al mismo evento pero virtualmente.
Como mencionamos al inicio, teniendo como referencia lo que marcas como Boiler Room han hecho, la sobredosis de transmisiones en vivo durante las casi dos cuarentenas que llevamos, ha dejado buenas y malas experiencias en términos técnicos, creativos, cualitativos y de alcance pero no cabe duda que vinieron para quedarse. Ya se habla de ofrecer contenidos digitales que anticipen, complementen y extiendan las experiencias físicas y, aunque es claro que la realidad virtual nunca reemplazará a la realidad presencial porque nunca podrá sustituir ni hacer sentir lo mismo que el contacto directo, la interactividad mediante interfaces tecnológicas muchas veces nos puede acercar más a la intimidad de nuestrxs ídolxs que comprando el boleto más caro e incluso nos podría hacer vivir la música multisensorialmente. Sí, hablamos de que el futuro de la música es su integración con la biotecnología pero mientras ese futuro llega, otro futuro ya está aquí: el de regresar a disfrutar y descubrir artistas sin tantos accesorios innecesarios y parafernalia que nos distraiga de lo importante.
*
Tres cuestiones dejaremos en el tintero: ¿Cómo será y cómo se configura una nueva normalidad? ¿Qué es y cómo es la nueva masividad? ¿Cómo se pasa de comunidad artística o musical a gremio de artistas o músicxs? (Esta última para que, cuando la pandemia vuelva, haya algo ¿una institución de artistas para artistas? que lxs represente y apoye económica y legalmente más allá de la coincidencia de sus identidades expresivas, de sus esfuerzos estéticos hasta para hacer merch o las migajas que les dejan las plataformas de streaming y las tiendas de música online.)
Ha de ser difícil formar una banda. Una banda de Rock. Yo nunca he estado en una pero he tenido la oportunidad de estar cerca de algunas. Parafraseando a un amigo que en estos días borró su Facebook e Instagram cuestionando si el coronavirus era real (guitarrista, por cierto), es difícil encontrar dos, tres, cuatro o las personas que sean necesarias y que compartan primero, la pasión por la música, o sea, el lugar que ocupa la música en sus vidas y segundo, el compromiso que requiere no solo escucharla, leerla, comprenderla y valorarla, sino crearla, procesarla y mantenerse creándola y ensayándola individualmente y no digamos colectivamente en armonía como para formar una banda hasta encontrar -o no- eso que lxs Artistas nombran “su sonido”.
Difícil o no, los individuos a los que me voy a referir a continuación, coincidieron una tarde, en un bosque a las afueras de la ciudad. Si se conocían de antes, es probable. Pero más probable es que ahora se conozcan mejor. Desde aquella coincidencia, algunos se han ido, otros se han quedado, unos han venido, otros se han ido y regresado y así, quienes han buscado(se)han encontrado, cuatro años después,(en)el registro de un momento. Su perpetuidad. Hoy por hoy un álbum musical es eso: la perpetuación del registro sonoro de un momento (o sea de un fragmento de la línea infinita -o inexistente- de tiempo) en un espacio compartido y si es un disco, es la materialización de este registro.
Pero este registro también es de colores, seguramente de los colores de aquella tarde que se ha repetido muchas veces desde entonces: azul oscuro (Luispe), verde musgo (Rudy), celeste (Javier) y rojo intenso (Sol); pues de estos colores es FORA, que en portugués significa “fuera”. Así estos Foráneos, que vinieron de muchos lugares, con sus memorias, historias, dolores e ilusiones entre sus equipajes, en un bosque a las afueras de esta ciudad, META los hizo encontrarse pero hasta hoy, cuatro años después, pueden escucharlo y verlo.
"Intriga" fue el primer sencillo de "Meta",
el álbum debut de la banda guatemalteca Fora.
Meta es la línea entre la pasión y la obsesión. Entre el deseo y la nostalgia. Por eso es que no se dejó ver ni escuchar antes. Porque Luispe, Rudy, Javier y Sol tenían que recorrerla primero. Y esta línea como sabemos, termina por recorrerse hacia dentro. Meta fue y es un objeto de introspección. Son cuarenta y ocho minutos de viaje al interior de una mente que podría ser la de cualquiera de nosotrxs. Cuarenta y ocho minutos de infinito.
En este viaje, las guitarras se apoderan de Javier y Luispe, el bajo de Sol y la batería de Rudy. La voz de Meta (que son las dos voces de Javier y Luispe) le canta a los recuerdos que quiere olvidar, a los instantes que anhela duraran más de un momento, a la claridad que se distorsiona, a la utopía de un día poder transcribir la belleza.
En todas las(diez)canciones el contraste de la voz bífida de Meta se ajusta -y a veces no- a cosas que desesperadamente no se saben y a una psicodelia enajenante. Como si Luispe y Javier lucharan por tratar de explicar que el mundo se está acabando, que lo único que importa es amar y ser amadx, que no hay más futuro que el segundo que amando y siendo amadx, se hace eterno. Cada uno (Luipe y Javier) compusieron cinco canciones cada uno. Cada uno es voz principal en las que compuso y guitarra melódica en las que compuso el otro. La batería de Rudy y el bajo de Sol son onmipresentes.
Con el tiempo, el álbum se convertirá en una METÁFORA: la de un grupo de amigos que escondieron su tesoro en un atardecer y todos los años se reúnen para hacer fogatas y jugar a buscarlo en un bosque a las afueras de la ciudad con la certeza de que unx siempre encuentra lo que busca, aunque no sepa exactamente qué es. ¿Quién no quisiera eso? ¡Mamá, yo quiero estar en una banda!
Dos amigos de la casa se juntaron (aunque actualmente eso quiere decir virtualmente) para producir este track que te presentamos hoy.
Según lo comunicado por Baldo, vocalista de Dubvolution y desde hace unos años solista radicado en España, las pláticas con el DJ y productor Mariano Santolino para esta colaboración surgieron en 2018. Santolino le envió la base rítmica sobre la que Lojo compuso las letras y los arreglos instrumentales (bajo, teclado y voz) y se la envió de regreso a Mariano para que la mezclara y masterizara.
La rola fue presentada esta mañana en una pieza visual realizada por Laureano Lojo a partir de un video dirigido y grabado en un paseo por Módena, Italia para el que diseñó y agregó efectos y animaciones.
Miralo y escuchá "Buenos Tiempos" acá:
Y después, te invitamos a leer la entrevista que tuvimos con Baldo Lojo a propósito de su primer álbum como solista aquíque acabamos de actualizar con la presentación del disco en vivo desde la Sala Capitol de Santiago de Compostela, Galicia.
Y a conocer más del proyecto de Mariano Santolino aquí.
En estos días íbamos a tener la oportunidad de ver en vivo la actuación de la banda brasileira -aunque sería más preciso decir colectivo artístico multidisciplinario- Teto Preto pero ya es de conocimiento público lo que está pasanda con los eventos masivos alrededor del mundo.
El conjunto paulista integrado por la artista visual Laura Diaz, los productores Savio de Queiroz y Pedro Zopelar, el multiinstrumentalista William Bica y el performer francés Loic Koutana (L’Homme Statue), es un jam/catarsis colectiva multicolor que emergió de MambaRec, disquera del evento itinerante Mamba Negra fundado por Carol Schutzer (aka DJ Cashu) en 2013 en un contexto político que demandaba una plataforma de espacios seguros para que comunidades marginadas (particularmente transgénero, LGBTIQ+, mujeres e identidades no binarias) resistieran ante las imposiciones(no solo)homofóbicas, machistas y violentas del estado mediante música y baile.
Despúes de lanzar su EP "Gasolina" en 2016 -con el que llamaron la atención de la prensa gracias a su videoclip grabado en medio de una protesta en los Juegos Olímpicos de Rio, que ganaría el premio a mejor dirección de video nacional en el Music Video Festival 2017 y sería parte del soundtrack de la también premiada película "Corpo Elétrico"- el grupo inició su trayectoria con presentaciones clave alrededor de Brasil como el Boiler Room Sao Paulo 2018.
Ese mismo año publicarían, también a través de Mamba Records, su primer larga duración titulado "Pedra Preta" (la "Piedra Negra" sagrada que, parafraseándoles, "es un amuleto que transforma el lamento de nuestra generación en un grito de lucha") que incluye ocho tracks originales y que sirven a la banda como soporte para desarrollar una extensa narrativa sobre la creciente opresión contra las culturas queers en Brasil. Así, por ejemplo, el track homónimo "Pedra Preta" es un guiño al incendio del Museo Nacional de Brasil al que el gobierno le había recortado el presupuesto para mantenimiento. Y el single del álbum "Bate Mais" ("Golpea más") está dedicado a la política lesbiana-afrodescendiente Marielle Franco y la modelo no binaria Matheusa Passerelli que fueron asesinadas en 2018.
Con arreglos feroces y canciones enérgicas que combinan Techno, House, Jazz y Tropicalia, el grupo construye en el disco un ambiente lleno de revueltas, misterio y pasión que en 2019 ya se ha visto reflejado en sus provocativos performances (en los que cada integrante contribuye con un rol, desde el uso del cuerpo como medio expresivo, pasando por vocales moduladas y en secuencia, hasta percusiones precisas y filosas o melodías impecables pero juguetonas) en festivales como el Dark Mofo de Tasmania, Les Escales en Francia y este año en el CTM Festival de Berlín y el Bahidorá en México que lo llamó "un carnaval dentro del carnaval", pues, el universo de Teto Preto es sinónimo de libertad, placer, exploración y espíritu freak; indumentaria, historias, discotheque, disrupción y fiesta canalizados en un sonido pop experimental y extrovertido que lo ha llevado del underground paulista a todo el mundo.
Sentite bienvenidx y escuchá "Pedra Preta" completo aquí:
El DJ y productor parisino basado en Berlín, Cosmo Vitelli, celebra 15 años de su disquera I'm a Cliché Records con la compilación "Bongo Beats and Bankruptcy" en la que reúne el trabajo de trece Varios Artistas amigos-aliados y nuevas caras con la que ilustra la diversidad en la paleta de sonidos que el sello ha expuesto durante los años que ha estado al aire como record label independiente.
Ojo, no se trata de una colección retrospectiva, todo lo contrario: es la segunda compilación en la historia de la compañía, una recopilación de trece nuevos y excéntricos tracks que, como es característico en Vitelli, van de la cadencia a la demencia y que marcará el inicio de un calendario de lanzamientos más reducido y selecto para la disquera.
Ya sean downtempo, uptempo o ambient, cada track-contribución de esta compilación destila, en su propia idiosincrasia, la esencia de I'm a Cliché: música electrónica influenciada por la cultura club pero de ninguna manera limitada a la pista de baile. En todo caso es al margen, fuera del spotlight donde se aprecia mejor. ¡Enhorabuena!
Dale play aquí y entrá al vasto universo sonoro de I'm a Cliché:
Uff... era cuestión de tiempo para que volviéramos a hablar de la franco-canadiense Chloé Raunet. La hemos venido siguiendo desde que era vocalista de Battant (2007 - 2011)(banda a la que, por cierto, el eterno Andrew Weatherall remixeó en su primer EP); después, cuando en 2014 firmó en Kill The DJ (de Ivan Smagghe) su álbum debut "My friend" que incluía el súper hit "Idle Eyes" y aquel track "Angelina" que luego remixearía -y convertiría también en súper hit- Manfredas en Les Disques De La Mort. Como vemos, bendita entre trendsetters (y eso que no hemos mencionado el "Caraxes" EP que grabó con los Red Axes en 2016).
Battant - Old shool baby
C.A.R. - Angelina (Manfredas Vocal Remix)
En 2018 publicó su segundo disco en Ransom Note Records. Nunca lo dijimos (peores errores hemos cometido...) pero para #ItsNOTallAboutMusic, "Pinned" fue el mejor álbum de ese año. Un disco lento -aunque por momentos agresivo (y es que, aunque los días post punk de Chloé en Battant ya pasaron, el punk en Chloé se despierta con ella todos los días); el álbum es parte french synth pop/parte cold wave andrógeno, electrónico análogo, minimalístico, fosforescente en la oscuridad de una ciudad que sucede en el interior del mundo de Raunet.
C.A.R. - This city
Ahora, en plena pandemia, C.A.R. regresa a la disquera inglesa para publicar, antes de que cualquier otra cosa pase, su tercer larga duración titulado "Crossing Prior Street" y así cortar la claustrofobia y celebrar -aunque sea en confinamiento- que podemos seguir escuchándola cantar, componer y escribirle a lo vivido -incluído lo que no valdría la pena repetir- porque es lo que nos ha traído hasta aquí.
Diez tracks de art pop electrónico magullado pero en última instancia esperanzador que cuenta la historia personal de Raunet redimiéndose de una infancia rota en su natal Vancouver encontrando su camino en las calles solitarias del este de Londres a los 16 años. Respaldada en la reconciliación emocional, artística y sonora de Chloé Raunet, "Crossing Prior Street" es una yuxtaposición de la crudeza de las máquinas y la catarsis de las canciones que, como el sol atravesando las nubes, en un día gris y lluvioso, brilla. Escuchalo aquí:
Hoy por hoy -casi 30 años después- es casi natural para rockers y clubers cruzar la frontera entre el moshpit y el dancefloor (y viceversa) sin sellar pasaporte, las veces que quieran, incluso la misma noche. Eso se lo debemos a innovadores como Andrew Weatherall, DJ y productor inglés que murió hace unas semanas y a quien hoy le rendimos tributo desde este rincón de la Internet.
Weatherall es venerado en Europa y el mundo entero por varias cosas: primero, por su labor documentativa de la cultura rave como periodista musical independiente en el fanzine londinense "Boy's Own", que luego derivaría en la disquera "Junior Boy's Own", del que saldrían artistas como Underworld y My Chemical Brothers. Segundo, por prácticamente haber posicionado como DJ el acid house en el underground punk, el "Madchester", de la Inglaterra de finales de los 80's. Tercero, por haber producido e implementado sonidos electrónicos en el celebrado disco "Screamadelica" de la banda Primal Scream a inicios de los 90's y con el que derribaría el muro entre música electrónica, indie, pop y rock n' roll. Cuarto, por mezclar casi exclusivamente con cd's, por cualquier cantidad de CD Mixes y compilaciones repletas de hallazgos que encontraba bajo las piedras. Y quinto, por los remixes que a lo largo de su carrera le hizo a nombres como New Order, Björk, My Bloody Valentine, Saint Etienne, entre muchos otros.
Mural homenaje de la artista Shona Hardie en Escocia
Tal puente era Andy que las entradas para la edición de este año del Convenanza Festival -que realizaba por octavo año consecutivo en el sur de Francia y en cuyo line up mezclaba y exponía nuevos referentes tanto de la electrónica como del rock gracias al que conocimos a bandas como Vox Low o Dollkraut, por mencionar un par- ya se habían agotado antes de que muriera.
Tanto que decir, que es mejor escuchar. En memoria de Andrew Weatherall, cinco tracks que escucharemos por siempre:
Happy Mondays - Hallelujah (Andrew Weatherall & Paul Oakenfold Remix)
New Order - World in motion (No alla violenza - mixed by Andrew Weatherall)
Saint Etienne - Only Love Can Break Your Heart (Andrew Weatherall's 'A Mix In Two Halves' Remix)
Black Devil Disco Club - "H" Friend (Andrew Weatherall Dance Remix)
La primera vez que fui a México fue una vez hace cinco años que amanecí en mi cama con mi computadora sobre mis piernas. A las seis de la mañana busqué en Internet cuál era la forma más práctica de cruzar la frontera y a las ocho estaba escuchando "Live another day" de Guy J y escribiéndole a mis primos desde uno de los asientos de atrás que iba en un bus Galgos rumbo a Chiapas.
Percibo que es común en las familias de clase media y baja de la Ciudad de Guatemala ir de turismo por lo menos una vez a Tapachula o San Cristóbal de las Casas, por ejemplo. (Lo digo porque esa primera vez en México de alguna manera fui en busca de ciertas historias que me contaron mis Abuelxs.) O por lo menos lo era antes de que ¡por fin! se hablara de lo que pasa en la "Frontera Sur" entre México y Guatemala: cien kilómetros adentro es donde lxs migrantes abordan "La Bestia" que lxs lleva a la frontera con Estados Unidos desde hace años y por lo tanto desde hace años unx también puede ver familias enteras atravesando el Río Suchiate o el Puente Rodolfo Robles.
La segunda vez, al año siguiente, pasé treinta y cuatro horas en un bus cruzándome Chiapas, Tabasco, Campeche y Quintana Roo para llegar al BPM Festival en Playa del Carmen que, al año siguiente, fue clausurado porque hubo una balacera en la fiesta de cierre. (¿Causalmente? ese año tomé la ruta equivocada y las autoridades de migración beliceña frustraron mi intento por asistir al festival por segunda vez, esta vez con mi ex pareja que me había invitado. No por eso impidieron que cruzara y conociera y tuviera un acercamiento, aunque fuera desde la ventana de un bus viendo para afuera, El Benque Viejo, San Ignacio, Belmopán, Belize City y Corazal y la complejidad de la identidad beliceña.) (Es una historia que contaré en otro momento y en otro formato.)
Mi pospuesta tercera vez en México sería en noviembre 2019 para el Mutek pero no me salió irme de la embajada al aeropuerto, bajarme de la bici y subirme al avión por quince minutos... Ironía que este festival no se me ha dado cuando en Honduras entrevisté a Damián Romero, el organizador. La vida es así. Así que finalmente fue en enero-febrero de este año y caminando y perdiéndome tomé algunas notas del por qué tan cerca pero tan diferentes México y Guatemala en lo musical, artístico y cultural.
No se valora lo que no se conoce
Y no se conoce lo que se olvida y se olvida lo que no se hereda-transmite. Por eso en Guatemala defendemos muy poco lo que se suele llamar "guatemalteco"; le ponemos muy poco valor porque esa nacionalidad ha sido creada desde lo que no somos, omitiendo nuestras herencias-raíces en su formulación. En el México contemporáneo se defiende y valora lo "mexicano" porque es la suma de los diferentes momentos que han marcado su historia y esa historia se conoce porque(¿el sistema educativo nacional o en su contraparte los diversos circuitos culturales independientes o de cualquier manera?)se transmite y procura que todxs lxs mexicanxs la porten.
Sin política pública cultural no puede haber cultura
A una población de más de ciento veinticinco millones de habitantes que han estado en el planeta por más de catorce mil años no le podés mentir. Por lo que no creo que sea solo una percepción el hecho de que la política mexicana, a excepción de la corrupción y el sobreflujo económico debido al narcotráfico, giran entorno a observar y estudiar a sus pueblos y su historia (aunque siempre habrán deudas políticas, representativas, históricas y sociales).
Salvador Dalí dijo que no volvería a México porque decía era más surrealista que sus pinturas y es que caminar por México es (yuxta)ponense una serie de lentes, uno tras otro: una multiplicación de lo prehispánico, colonial, revolucionario, moderno y en proceso de formación. Un contexto así es ideal para la experimentación y la transdisciplinariedad. Y espontánea o inminentemente sucederán. Por eso, aunque sea a través del mercado, la política mexicana ha parecido comprender la importancia de regular los hábitos de las personas mediante políticas culturales que propicien condiciones fluidas que las retroalimenten, pues son lo que forman o visibilizan las culturas de todos los pueblos que representan a lxs mexicanxs.
No me referiré al caso guatemalteco porque es obvio que al no transmitir la historia como ha sucedido, la cultura que se practica es parcialmente propia-interrumpida-no representativa para todxs a tal punto que una misma institución vela por la cultura y el deporte, que es una cultura en sí mismo. La cultura no es sólo arte tampoco. Son los hábitos-las formas como hacemos-aprendemos a hacer las cosas lo que nos definen. (Esa definición, en la que algunos países enmarcan su marca país, es la que después venden.)
Música sin el sonido adecuado, no gracias
El primer día de esta tercera visita a México mi host no me respondió por lo que, con otra historia de mis Abuelxs susurrándome al oído, me subí a un taxi en búsqueda de la Calle Guatemala, a unas cuadras del zócalo en el Centro Histórico de la ciudad. Por ahí me hospedé en un hostal donde pasé la noche bebiendo caguamas y platicando con un joven biólogo suizo que estudiaba una maestría en la UNAM. Le llamó la atención que yo hablara también de "vos", como los argentinos, y a mí que me introdujera al reto que implica integrar el narcotráfico a la economía de un país, que es el reto actual del caso mexicano.
En la madrugada, salí por cigarros y me llamó la atención una suerte de club a una cuadra del hostal del que salía a buen volumen música dub/reggae y al que entré sin pensarlo mucho. Ahí tuve mi primer acercamiento al estándar de sonido seteado por el mercado: desde este "club reggae" (no recuerdo el nombre) a cuadras del zócalo donde fui a "pachequear", pasando por el Foro Bizarro en la Colonia Roma a donde fui (de pre) a una de las cuatro "ondas siniestras" que había ese fin de semana desde donde caminé hasta el Yu Yu Club en la Colonia Juárez a escuchar a Shanti Celeste y de regreso a la Roma a ver qué onda con Thomas Jackson en el Bar Oriente, todos, todos, todos los venues tenían un sistema y un sonido y (así como un dealer)un ingeniero increíble que te hacía sentir la música de un modo que sólo en el Club Vértigo de Costa Rica había sentido, presenciado y escuchado: te atrapa y te conecta.
Los DJ's son los responsables de que otras cosas suenen en la radio
Y por lo tanto de que otrxs artistas y músicos se presenten en una ciudad en específico. La función de entretenimiento social de un DJ es la de ser un propagandista musical: de posicionar-insertar sonidos, letras, músicas, artistas y disqueras en el proceso existencial y/o investigación de la audiencia-dancefloor. Obviamente esta función del DJ trasciende al formato pues es independiente a si selecciona y mezcla para una radio, podcast, mixtape, club, rave, festival, etc. Sea a donde sea que vaya el o la DJ su función es siempre la misma: ampliar el criterio del público, incitarlo a demandar otros, más y mejores contenidos, pues, de nuevo: si no lo conoce no lo puede valorar y, por lo tanto, no lo puede buscar y encontrar. Luego estos contenidos, de una exhibidora a gran escala como la radio, pasan a line ups o programaciones si no rentables, al menos sostenibles en alguna medida de su profundización.
¿Cada club tiene su narco o cada narco tiene su club?
No sé cuál sea el orden o si el orden altera el resultado. Lo cierto es que en todos los venues a donde he ido en México, encontrar a alguien que te ofrezca drogas (por lo general cerca de los baños) es normal y hasta parte de la cultura rave mexicana, lo que me hace pensar si muchos clubes no son financiados por el narcotráfico o si el narcotráfico usa la cultura club para lavar dinero. En este sentido no tengo una respuesta a si la legalización/regularización reduciría la violenta batalla por los dancefloors-territorios que los carteles libran mientras todxs bailan.
Conocer para valorar, la premisa
El deseo de conocer es casi un instinto del ser humano y como tal, debe ser estimulado. El hecho de que los domingos la entrada a la mayoría de museos en CDMX sea gratis todo el día aunado a un riguroso ritmo y tratamiento de la programación permanente, temporal e itinerante que exponen (también en galerías y centros culturales) es una práctica digna de imitar y de conjuntarse en una "estrategia de recreación cultural", empezando con Pasos y Pedales en Ciudad de Guatemala con miras a descentralizarlo y extenderlo por todo el país.
Transporte
Por si fueran pocas todas las opciones que ofrece la Ciudad de México para movilizarse: metro, bus, bicis y motos públicas, entre otras (algunas de ellas funcionando las veinticuatro horas), muchos venues y festivales hacen alianzas estratégicas con marcas de transporte para que lxs asistentes tengan más alternativas para llegar. En Guatemala no hay metro y los buses públicos son una opción peligrosa en la que cada quien asume el riesgo. El Transmetro deja de funcionar en la noche y quienes no tienen un transporte propio (bici, moto o carro) o recursos para pagar taxi o Uber, prácticamente tienen un obstáculo para asistir y por lo tanto una razón válida para no ir a los eventos.
Horario
En México la gente comienza a salir alrededor de las diez de la noche porque no existe la "ley seca" que hay en Guatemala y porque los venues cierran entre cuatro y seis de la mañana. Muchos accidentes se evitan al no "mandar" a todxs a su casa (si es que no hay after) conduciendo en estados de ebriedad o enajenantes.
Saber cómo querer es más importante que querer mucho
Me llamó la atención que el gobierno mexicano tenía cerrado porque está "restaurando" el emblemático Ángel de la Independencia porque según ellos "las feministas lo dañaron rayando-pintando-escribiendo cosas sobre él". Para mí es una intervención artística colectiva y, si fuera la alcaldeza, lo hubiera dejado así como símbolo contra la opresión y represión. Es increíble cómo importa más un monumento que la muerte y abuso que sufren las mujeres a diario, muchas de ellas, a manos de hombres y parejas que "por quererlas mucho" las violentamos y agredemos. La última década me enseñó (no por eso lo he aprendido e interiorizado) que cada quien quiere diferente y por eso no hay mejores o peores formas de querer pero ninguna de ella es válida si no es un acuerdo explícito entre las partes involucradas. #NiUnaMenos
La otra tarde al terminar la sesión de ajedrez en casa de Sebastián recordé y comenté que tenía un cuarto de un papel con lsd que nos dimos.
Según Sebastián, ese octavo equivalía a un papel entero de cualquier otro ácido. Después de preguntarme cómo lo había conseguido, tendido en la cama, juraba que estaba viendo fractales en el techo de su cuarto. Yo estaba hipnotizado viendo a Jimmy Page en una pantalla gigante violando a su guitarra con un arco de violonchello en la versión extendida de "Dazed and confused" en el concierto-film "The song remains the same" de Led Zeppelin.
Le dije que me parecía que la locura, como la normalidad, eran construcciones sociales. Que era cierto que habían trastornos y enfermedades mentales pero que para eso existía la psiquiatría y la psicología. Que la locura construida socialmente no se remedia con eso porque no es un problema mental. Que la connotación maligna sobre la locura es más propaganda que moral. Que, por ejemplo, un niño no sabe que está mal pintar fuera de la línea hasta que alguien se lo dice y lo instruye para que procure no volver a salirse por la razón que sea. (Asumiré que es para que desarrolle motricidad, autocontrol, estética entre otras capacidades, habilidades y destrezas. Pero, ¿y si no se sale de la línea pero pinta muy duro? Alguien diría que si rompe el papel o se lastima habría que corregirle. ¿Y si pinta las pieles de colores inusuales como verde o morado? Así podría mencionar algunas otras "anormalidades" en el proceso de un niño pintando un dibujo hasta que me pregunto: ¿dejarán de haber anormalidades? ¿Quién y cómo se setea esta normalidad individual desde los acuerdos colectivos? ¿Cómo se mantiene vigente de generación en generación? ¿Existen procesos creativos normales?
Y me respondo: no dejarán de haber anormalidades mientras sigamos (re)conociéndonos en las diversidades, experimentaciones y transdisciplinariedades. La anormalidad debe ser el nuevo estándar.(Respeto a la)Diferencia o muerte. Pienso en una red de diferentes donde la premisa sea unirse en pro del respeto a la diferencia. Sin embargo, la normalidad se sostiene en las estructuras que mantienen las tradiciones que, por lo general, uniforman una cultura o la forma de existir, ser y hacer. Un proceso creativo normal es un proceso industrial, el proceso de transformar materia prima en producto elaborado. Los procesos creativos humanos son anormales.
Si el proceso creativo es humano (porque los humanos crean ese proceso al y para pasar por ello), la toma de conciencia de tal proceso creativo es un proceso creativo en si mismo que no sería posible sin el preciso hecho de vivir, pues la exploración existencial viene a ser el proceso de(descubrirse o hacerse a)unx mismo bajo esa conciencia. En lo que a mí respecta, pienso que el establishment debería resetearse del tal forma que todo mundo pudiera despertar y crearse o realizarse/resolverse. Sea lo que eso signifique e implique. Redistribuir el privilegio de poder elegir. Pero no estoy hablando de eso o sí. A ver.
Jimmy Page tiene parchado el sistema solar en sus pantalones. Lo escucho y vuelvo a pensar en la locura pero ahora pienso que el rockstarismo (pensando en una construcción más mercadológica que musical) emula a la locura en el sentido de que se burla del régimen de la normalidad a tal punto que posiciona íconos que se burlan de la corbata-correa y de los perros del sistema. Y de las voces alrededor que lo sostienen. Un rockstar está consciente de esto. La pregunta -y es algo que no he observado mucho en la última década- es si lxs rockstars se preocupan por la sostenibilidad de su locura, por cuánto tiempo podrán burlarse de la burla. Porque algo que sí he visto son estrellas de rock apagándose por estar loopeando, o sea, por estar haciendo lo mismo que no les funciona esperando resultados diferentes. Sea lo que esto signifique e implique para cada unx. Esa locura ya no son voces alrededor formando una idea y percepción identataria impuesta e inexplorada no aceptada ni interiorizada. Esa locura es una oda a la decadencia. Estar muriendo, pues. Querer matarse viviendo intensamente. Quedarse burlándose del yo por evadir la responsabilidad de construir ese ser(yo) argumentando que tomarse en serio un quehaSer es ser absorvidx por el sistema del que se burlan pues se burlan de la necesidad de buscar ser alguien asumiendo que ya lo son. ¿Cuántos guitarristas (a ver si no los mejores) se quedan con sus guitarras -y sus creaciones- encerrados en su habitación por miedo a volverse mercantilizables-sobreproducidos por el establishment? Pues el rockstarismo no era otra cosa que la locura contemplativa (del latín "contemplari", que se compone de los vocablos cum, "compañía, acción conjunta" y templum, "templo", significando algo así como "acompañar el templo") de algo trascendental manifestándose mediante el solo de la guitarra hasta que fue sistematizado por el mercado.
Y es que, si hay que vivir la vida que volverías a vivir si pudieras escoger, ¿qué rockstar querría dejarse ver viejx y enfermx y enfermx por viejx, lentx y con mucha menos psicodelia?
Reflexiono estas lecciones sin querer apurar a nadie pero sin querer dejar a nadie atrás tampoco porque cada quien es cada quien. Y cada quien va a su paso.
El transdisciplinario artista contemporáneo sueco empieza el año publicando "Private Eye" y no sabemos si es preámbulo de nuevo álbum como lo fue el single que adelantó de su último disco "Technophobic" en 2018.
Editado en su sello de cabecera Tonight Records, desde donde también ha distribuido prácticamente toda su discografía, este nuevo sencillo continúa evidenciando ese cruce sonoro característico de Bernstrup que va del electro al Hi-NRG y del italo disco al synth/techno pop y que no se restringe a lo musical. Ahorita te contamos porqué. Mientras, dale play:
Si Annie Lennox (pero también Marilyn Manson) canta "everybody is looking for something", Tobias describe en sus letras una suerte de estrategias para conseguirlo. (En la noche, obvio.) Para esto se vale de sus presentaciones en vivo en las cuales expone la combinación de arte visual y performance mediante proyecciones, mappings e instalaciones de animaciones, videos y videojuegos transformando museos, galerías o espacios urbanos en otros mundos virtuales mientras él, no sólo le da vida al personaje-alter ego-avatar digital que habita muchos de estos, sino interpreta su música (que es el soundtrack de estas ficciones, por supuesto).
Foto: bernstrup.com
Aunque los visuales y su performance en vivo están interconectados, los visuales se enfocan en lo extremo y exagerado mientras que su presencia en el escenario es más modesta físicamente. Su mundo virtual permite que los deseos se realicen dentro de los reinos del "juego", mientras que en el escenario, la presencia de Bernstrup limita al espectador a su estilo y especificidades: un aspecto externo de fetiche y travestismo que incluye hebillas y cauchos que se minimizan al compararse con las transgresiones humanas.
Foto: bernstrup.com
Utilizando el lenguaje visual de la cultura pop, los videojuegos, la ciencia ficción, el clasicismo y el gothic noir, el autor de referencias como "27", "Videodrome" (junto a Trans-X), "Orrendamente solo" y "Midnight in the city" ha creado una persona gender-crossing en el escenario con actuaciones (en las que utiliza elaborados trajes de goma brillante y maquillaje pesado para convertirse en un personaje de un juego de computadora) en las que plantea preguntas sobre la representación de la identidad, el cuerpo y el espacio físico en realidades virtuales y no virtuales, cercanamente vinculadas a ideas críticas del irrealismo y el simulacro.
Microdosing, el sello de Fantastic Twins, sigue compilando música que satisface más de un sentido simultáneamente. (Leé: Las microdosis de Julienne Dessagne)
Hoy, te traemos el tercer track del Microdosing Vol. 3, se trata de "S-Test" de Zillas On Acid, dúo estadounidense conformado por Thomas Roland y James Weissinger, de quienes ya habíamos escuchado su EP "She takes NRG" lanzado por Les Disques De La Mort hace unos meses y más recientemente "Black Cat", otro EP publicado por Optimo Music hace unas semanas.
Sin mucho más que decir pero sí con mucho más que sentir, te presentamos a Zillas on Acid con S-Test, otra pieza de lo que en #ItsNOTallAboutMusic nos gusta categorizar como la nueva psicodelia.
Si hay una luz que no se mira, habrá que cerrar los ojos.