sábado, 28 de marzo de 2020

Bongo beats y bancarrota: el sonido de I'm a Cliché


El DJ y productor parisino basado en Berlín, Cosmo Vitelli, celebra 15 años de su disquera I'm a Cliché Records con la compilación "Bongo Beats and Bankruptcy" en la que reúne el trabajo de trece Varios Artistas amigos-aliados y nuevas caras con la que ilustra la diversidad en la paleta de sonidos que el sello ha expuesto durante los años que ha estado al aire como record label independiente.

Ojo, no se trata de una colección retrospectiva, todo lo contrario:  es la segunda compilación en la historia de la compañía, una recopilación de trece nuevos y excéntricos tracks que, como es característico en Vitelli, van de la cadencia a la demencia y que marcará el inicio de un calendario  de lanzamientos más reducido y selecto para la disquera.


Ya sean downtempo, uptempo o ambient, cada track-contribución de esta compilación destila, en su propia idiosincrasia, la esencia de I'm a Cliché: música electrónica influenciada por la cultura club pero de ninguna manera limitada a la pista de baile. En todo caso es al margen, fuera del spotlight donde se aprecia mejor. ¡Enhorabuena!

Dale play aquí y entrá al vasto universo sonoro de I'm a Cliché:

viernes, 27 de marzo de 2020

Así suena "Crossing Prior Street": la reconciliación de C.A.R. consigo misma


Uff... era cuestión de tiempo para que volviéramos a hablar de la franco-canadiense Chloé Raunet. La hemos venido siguiendo desde que era vocalista de Battant (2007 - 2011)(banda a la que, por cierto, el eterno Andrew Weatherall remixeó en su primer EP); después, cuando en 2014 firmó en Kill The DJ (de Ivan Smagghe) su álbum debut "My friend" que incluía el súper hit "Idle Eyes" y aquel track "Angelina" que luego remixearía -y convertiría también en súper hit- Manfredas en Les Disques De La Mort. Como vemos, bendita entre trendsetters (y eso que no hemos mencionado el "Caraxes" EP que grabó con los Red Axes en 2016).

Battant  - Old shool baby



C.A.R. - Angelina (Manfredas Vocal Remix)

En 2018 publicó su segundo disco en Ransom Note Records. Nunca lo dijimos (peores errores hemos cometido...) pero para #ItsNOTallAboutMusic, "Pinned" fue el mejor álbum de ese año. Un disco lento -aunque por momentos agresivo (y es que, aunque los días post punk de Chloé en Battant ya pasaron, el punk en Chloé se despierta con ella todos los días); el álbum es parte french synth pop/parte cold wave andrógeno, electrónico análogo, minimalístico, fosforescente en la oscuridad de una ciudad que sucede en el interior del mundo de Raunet.





C.A.R. - This city

Ahora, en plena pandemia, C.A.R. regresa a la disquera inglesa para publicar, antes de que cualquier otra cosa pase, su tercer larga duración titulado "Crossing Prior Street" y así cortar la claustrofobia y celebrar -aunque sea en confinamiento- que podemos seguir escuchándola cantar, componer y escribirle a lo vivido -incluído lo que no valdría la pena repetir- porque es lo que nos ha traído hasta aquí.


Diez tracks de art pop electrónico magullado pero en última instancia esperanzador que cuenta la historia personal de Raunet redimiéndose de una infancia rota en su natal Vancouver encontrando su camino en las calles solitarias del este de Londres a los 16 años. Respaldada en la reconciliación emocional, artística y sonora de Chloé Raunet, "Crossing Prior Street" es una yuxtaposición de la crudeza de las máquinas y la catarsis de las canciones que, como el sol atravesando las nubes, en un día gris y lluvioso, brilla. Escuchalo aquí:

jueves, 26 de marzo de 2020

Fail we may, sail we must: un(pequeño)homenaje a Andrew Weatherall


Hoy por hoy -casi 30 años después- es casi natural para rockers y clubers cruzar la frontera entre el moshpit y el dancefloor (y viceversa) sin sellar pasaporte, las veces que quieran, incluso la misma noche. Eso se lo debemos a innovadores como Andrew Weatherall, DJ y productor inglés que murió hace unas semanas y a quien hoy le rendimos tributo desde este rincón de la Internet.

Weatherall es venerado en Europa y el mundo entero por varias cosas: primero, por su labor documentativa de la cultura rave como periodista musical independiente en el fanzine londinense "Boy's Own", que luego derivaría en la disquera "Junior Boy's Own", del que saldrían artistas como Underworld y My Chemical Brothers. Segundo, por prácticamente haber posicionado como DJ el acid house en el underground punk, el "Madchester", de la Inglaterra de finales de los 80's. Tercero, por haber producido e implementado sonidos electrónicos en el celebrado disco "Screamadelica" de la banda Primal Scream a inicios de los 90's y con el que derribaría el muro entre música electrónica, indie, pop y rock n' roll. Cuarto, por mezclar casi exclusivamente con cd's, por cualquier cantidad de CD Mixes y compilaciones repletas de hallazgos que encontraba bajo las piedras. Y quinto, por los remixes que a lo largo de su carrera le hizo a nombres como New Order, Björk, My Bloody Valentine, Saint Etienne, entre muchos otros.

Mural homenaje de la artista Shona Hardie en Escocia

Tal puente era Andy que las entradas para la edición de este año del Convenanza Festival -que realizaba por octavo año consecutivo en el sur de Francia y en cuyo line up mezclaba y exponía nuevos referentes tanto de la electrónica como del rock gracias al que conocimos a bandas como Vox Low o Dollkraut, por mencionar un par- ya se habían agotado antes de que muriera.

Tanto que decir, que es mejor escuchar. En memoria de Andrew Weatherall, cinco tracks que escucharemos por siempre:

Happy Mondays - Hallelujah (Andrew Weatherall & Paul Oakenfold Remix)


New Order - World in motion (No alla violenza - mixed by Andrew Weatherall)


Saint Etienne - Only Love Can Break Your Heart (Andrew Weatherall's 'A Mix In Two Halves' Remix)



Black Devil Disco Club - "H" Friend (Andrew Weatherall Dance Remix)


Andrew Weatherall - We count the stars


Andrew Weatherall - Fail we may, sail we must


viernes, 21 de febrero de 2020

México y Guatemala, tan cerca y tan lejos: algunos apuntes


La primera vez que fui a México fue una vez hace cinco años que amanecí en mi cama con mi computadora sobre mis piernas. A las seis de la mañana busqué en Internet cuál era la forma más práctica de cruzar la frontera y a las ocho estaba escuchando "Live another day" de Guy J y escribiéndole a mis primos  desde uno de los asientos de atrás que iba en un bus Galgos rumbo a Chiapas.

Percibo que es común en las familias de clase media y baja de la Ciudad de Guatemala ir de turismo por lo menos una vez a Tapachula o San Cristóbal de las Casas, por ejemplo. (Lo digo porque esa primera vez en México de alguna manera fui en busca de ciertas historias que me contaron mis Abuelxs.) O por lo menos lo era antes de que ¡por fin! se hablara de lo que pasa en la "Frontera Sur" entre México y Guatemala: cien kilómetros adentro es donde lxs migrantes abordan "La Bestia" que lxs lleva a la frontera con Estados Unidos desde hace años y por lo tanto desde hace años unx también puede ver familias enteras atravesando el Río Suchiate o el Puente Rodolfo Robles.


La segunda vez, al año siguiente, pasé treinta y cuatro horas en un bus cruzándome Chiapas, Tabasco, Campeche y Quintana Roo para llegar al BPM Festival en Playa del Carmen que, al año siguiente, fue clausurado porque hubo una balacera en la fiesta de cierre. (¿Causalmente? ese año tomé la ruta equivocada y las autoridades de migración beliceña frustraron mi intento por asistir al festival por segunda vez, esta vez con mi ex pareja que me había invitado. No por eso impidieron que cruzara y conociera y tuviera un acercamiento, aunque fuera desde la ventana de un bus viendo para afuera, El Benque Viejo, San Ignacio, Belmopán, Belize City y Corazal y la complejidad de la identidad beliceña.) (Es una historia que contaré en otro momento y en otro formato.)

Mi pospuesta tercera vez en México sería en noviembre 2019 para el Mutek pero no me salió irme de la embajada al aeropuerto, bajarme de la bici y subirme al avión por quince minutos... Ironía que este festival no se me ha dado cuando en Honduras entrevisté a Damián Romero, el organizador. La vida es así. Así que finalmente fue en enero-febrero de este año y caminando y perdiéndome tomé algunas notas del por qué tan cerca pero tan diferentes México y Guatemala en lo musical, artístico y cultural.






No se valora lo que no se conoce

Y no se conoce lo que se olvida y se olvida lo que no se hereda-transmite. Por eso en Guatemala defendemos muy poco lo que se suele llamar "guatemalteco"; le ponemos muy poco valor porque esa nacionalidad ha sido creada desde lo que no somos, omitiendo nuestras herencias-raíces en su formulación. En el México contemporáneo se defiende y valora lo "mexicano" porque es la suma de los diferentes momentos que han marcado su historia y esa historia se conoce porque(¿el sistema educativo nacional o en su contraparte los diversos circuitos culturales independientes o de cualquier manera?)se transmite y procura que todxs lxs mexicanxs la porten.



Sin política pública cultural no puede haber cultura

A una población de más de ciento veinticinco millones de habitantes que han estado en el planeta por más de catorce mil años no le podés mentir. Por lo que no creo que sea solo una percepción el hecho de que la política mexicana, a excepción de la corrupción y el sobreflujo económico debido al narcotráfico, giran entorno a observar y estudiar a sus pueblos y su historia (aunque siempre habrán deudas políticas, representativas, históricas y sociales).

Salvador Dalí dijo que no volvería a México porque decía era más surrealista que sus pinturas y es que caminar por México es (yuxta)ponense una serie de lentes, uno tras otro: una multiplicación de lo prehispánico, colonial, revolucionario, moderno y en proceso de formación. Un contexto así es ideal para la experimentación y la transdisciplinariedad. Y espontánea o inminentemente sucederán. Por eso, aunque sea a través del mercado, la política mexicana ha parecido comprender la importancia de regular los hábitos de las personas mediante políticas culturales que propicien condiciones fluidas que las retroalimenten, pues son lo que forman o visibilizan las culturas de todos los pueblos que representan a lxs mexicanxs.

No me referiré al caso guatemalteco porque es obvio que al no transmitir la historia como ha sucedido, la cultura que se practica es parcialmente propia-interrumpida-no representativa para todxs a tal punto que una misma institución vela por la cultura y el deporte, que es una cultura en sí mismo. La cultura no es sólo arte tampoco. Son los hábitos-las formas como hacemos-aprendemos a hacer las cosas lo que nos definen. (Esa definición, en la que algunos países enmarcan su marca país, es la que después venden.)


 



Música sin el sonido adecuado, no gracias

El primer día de esta tercera visita a México mi host no me respondió por lo que, con otra historia de mis Abuelxs susurrándome al oído, me subí a un taxi en búsqueda de la Calle Guatemala, a unas cuadras del zócalo en el Centro Histórico de la ciudad. Por ahí me hospedé en un hostal donde pasé la noche bebiendo caguamas y platicando con un joven biólogo suizo que estudiaba una maestría en la UNAM. Le llamó la atención que yo hablara también de "vos", como los argentinos, y a mí que me introdujera al reto que implica integrar el narcotráfico a la economía de un país, que es el reto actual del caso mexicano.

En la madrugada, salí por cigarros y me llamó la atención una suerte de club a una cuadra del hostal del que salía a buen volumen música dub/reggae y al que entré sin pensarlo mucho. Ahí tuve mi primer acercamiento al estándar de sonido seteado por el mercado: desde este "club reggae" (no recuerdo el nombre) a cuadras del zócalo donde fui a "pachequear", pasando por el Foro Bizarro en la Colonia Roma a donde fui (de pre) a una de las cuatro "ondas siniestras" que había ese fin de semana desde donde caminé hasta el Yu Yu Club en la Colonia Juárez a escuchar a Shanti Celeste y de regreso a la Roma a ver qué onda con Thomas Jackson en el Bar Oriente, todos, todos, todos los venues tenían un sistema y un sonido y (así como un dealer)un ingeniero increíble que te hacía sentir la música de un modo que sólo en el Club Vértigo de Costa Rica había sentido, presenciado y escuchado: te atrapa y te conecta.


Los DJ's son los responsables de que otras cosas suenen en la radio

Y por lo tanto de que otrxs artistas y músicos se presenten en una ciudad en específico. La función de entretenimiento social de un DJ es la de ser un propagandista musical: de posicionar-insertar sonidos, letras, músicas, artistas y disqueras en el proceso existencial y/o investigación de la audiencia-dancefloor. Obviamente esta función del DJ trasciende al formato pues es independiente a si selecciona y mezcla para una radio, podcast, mixtape, club, rave, festival, etc. Sea a donde sea que vaya el o la DJ su función es siempre la misma: ampliar el criterio del público, incitarlo a demandar otros, más y mejores contenidos, pues, de nuevo: si no lo conoce no lo puede valorar y, por lo tanto, no lo puede buscar y encontrar. Luego estos contenidos, de una exhibidora a gran escala como la radio, pasan a line ups o programaciones si no rentables, al menos sostenibles en alguna medida de su profundización.


¿Cada club tiene su narco o cada narco tiene su club?

No sé cuál sea el orden o si el orden altera el resultado. Lo cierto es que en todos los venues a donde he ido en México, encontrar a alguien que te ofrezca drogas (por lo general cerca de los baños) es normal y hasta parte de la cultura rave mexicana, lo que me hace pensar si muchos clubes no son financiados por el narcotráfico o si el narcotráfico usa la cultura club para lavar dinero. En este sentido no tengo una respuesta a si la legalización/regularización reduciría la violenta batalla por los dancefloors-territorios que los carteles libran mientras todxs bailan.




Conocer para valorar, la premisa

El deseo de conocer es casi un instinto del ser humano y como tal, debe ser estimulado. El hecho de que los domingos la entrada a la mayoría de museos en CDMX sea gratis todo el día aunado a un riguroso ritmo y tratamiento de la programación permanente, temporal e itinerante que exponen (también en galerías y centros culturales) es una práctica digna de imitar y de conjuntarse en una "estrategia de recreación cultural", empezando con Pasos y Pedales en Ciudad de Guatemala con miras a descentralizarlo y extenderlo por todo el país.





Transporte

Por si fueran pocas todas las opciones que ofrece la Ciudad de México para movilizarse: metro, bus, bicis y motos públicas, entre otras (algunas de ellas funcionando las veinticuatro horas), muchos venues y festivales hacen alianzas estratégicas con marcas de transporte para que lxs asistentes tengan más alternativas para llegar. En Guatemala no hay metro y los buses públicos son una opción peligrosa en la que cada quien asume el riesgo. El Transmetro deja de funcionar en la noche y quienes no tienen un transporte propio (bici, moto o carro) o recursos para pagar taxi o Uber, prácticamente tienen un obstáculo para asistir y por lo tanto una razón válida para no ir a los eventos.



Horario

En México la gente comienza a salir alrededor de las diez de la noche porque no existe la "ley seca" que hay en Guatemala y porque los venues cierran entre cuatro y seis de la mañana. Muchos accidentes se evitan al no "mandar" a todxs a su casa (si es que no hay after) conduciendo en estados de ebriedad o enajenantes.


Saber cómo querer es más importante que querer mucho

Me llamó la atención que el gobierno mexicano tenía cerrado porque está "restaurando" el emblemático Ángel de la Independencia porque según ellos "las feministas lo dañaron rayando-pintando-escribiendo cosas sobre él". Para mí es una intervención artística colectiva y, si fuera la alcaldeza, lo hubiera dejado así como símbolo contra la opresión y represión. Es increíble cómo importa más un monumento que la muerte y abuso que sufren las mujeres a diario, muchas de ellas, a manos de hombres y parejas que "por quererlas mucho" las violentamos y agredemos. La última década me enseñó (no por eso lo he aprendido e interiorizado) que cada quien quiere diferente y por eso no hay mejores o peores formas de querer pero ninguna de ella es válida si no es un acuerdo explícito entre las partes involucradas. #NiUnaMenos



lunes, 10 de febrero de 2020

Algo que aprendí sobre locura, rockstarismo, (a)normalidad y burlarse de la burla durante los últimos 10 años

La otra tarde al terminar la sesión de ajedrez en casa de Sebastián recordé y comenté que tenía un cuarto de un papel con lsd que nos dimos.

Según Sebastián, ese octavo equivalía a un papel entero de cualquier otro ácido. Después de preguntarme cómo lo había conseguido, tendido en la cama, juraba que estaba viendo fractales en el techo de su cuarto. Yo estaba hipnotizado viendo a Jimmy Page en una pantalla gigante violando a su guitarra con un arco de violonchello en la versión extendida de "Dazed and confused" en el concierto-film "The song remains the same" de Led Zeppelin.

Le dije que me parecía que la locura, como la normalidad, eran construcciones sociales. Que era cierto que habían trastornos y enfermedades mentales pero que para eso existía la psiquiatría y la psicología. Que la locura construida socialmente no se remedia con eso porque no es un problema mental. Que la connotación maligna sobre la locura es más propaganda que moral. Que, por ejemplo, un niño no sabe que está mal pintar fuera de la línea hasta que alguien se lo dice y lo instruye para que procure no volver a salirse por la razón que sea. (Asumiré que es para que desarrolle motricidad, autocontrol, estética entre otras capacidades, habilidades y destrezas. Pero, ¿y si no se sale de la línea pero pinta muy duro? Alguien diría que si rompe el papel o se lastima habría que corregirle. ¿Y si pinta las pieles de colores inusuales como verde o morado? Así podría mencionar algunas otras "anormalidades" en el proceso de un niño pintando un dibujo hasta que me pregunto: ¿dejarán de haber anormalidades? ¿Quién y cómo se setea esta normalidad individual desde los acuerdos colectivos? ¿Cómo se mantiene vigente de generación en generación? ¿Existen procesos creativos normales?

Y me respondo: no dejarán de haber anormalidades mientras sigamos (re)conociéndonos en las diversidades, experimentaciones y transdisciplinariedades. La anormalidad debe ser el nuevo estándar.(Respeto a la)Diferencia o muerte. Pienso en una red de diferentes donde la premisa sea unirse en pro del respeto a la diferencia. Sin embargo, la normalidad se sostiene en las estructuras que mantienen las tradiciones que, por lo general, uniforman una cultura o la forma de existir, ser y hacer. Un proceso creativo normal es un proceso industrial, el proceso de transformar materia prima en producto elaborado. Los procesos creativos humanos son anormales.

Si el proceso creativo es humano (porque los humanos crean ese proceso al y para pasar por ello), la toma de conciencia de tal proceso creativo es un proceso creativo en si mismo que no sería posible sin el preciso hecho de vivir, pues la exploración existencial viene a ser el proceso de(descubrirse o hacerse a)unx mismo bajo esa conciencia. En lo que a mí respecta, pienso que el establishment debería resetearse del tal forma que todo mundo pudiera despertar y crearse o realizarse/resolverse. Sea lo que eso signifique e implique. Redistribuir el privilegio de poder elegir. Pero no estoy hablando de eso o sí. A ver.

Jimmy Page tiene parchado el sistema solar en sus pantalones. Lo escucho y vuelvo a pensar en la locura pero ahora pienso que el rockstarismo (pensando en una construcción más mercadológica que musical) emula a la locura en el sentido de que se burla del régimen de la normalidad a tal punto que posiciona íconos que se burlan de la corbata-correa y de los perros del sistema. Y de las voces alrededor que lo sostienen. Un rockstar está consciente de esto. La pregunta -y es algo que no he observado mucho en la última década- es si lxs rockstars se preocupan por la sostenibilidad de su locura, por cuánto tiempo podrán burlarse de la burla. Porque algo que sí he visto son estrellas de rock apagándose por estar loopeando, o sea, por estar haciendo lo mismo que no les funciona esperando resultados diferentes. Sea lo que esto signifique e implique para cada unx. Esa locura ya no son voces alrededor formando una idea y percepción identataria impuesta e inexplorada no aceptada ni interiorizada. Esa locura es una oda a la decadencia. Estar muriendo, pues. Querer matarse viviendo intensamente. Quedarse burlándose del yo por evadir la responsabilidad de construir ese ser(yo) argumentando que tomarse en serio un quehaSer es ser absorvidx por el sistema del que se burlan pues se burlan de la necesidad de buscar ser alguien asumiendo que ya lo son. ¿Cuántos guitarristas (a ver si no los mejores) se quedan con sus guitarras -y sus creaciones- encerrados en su habitación por miedo a volverse mercantilizables-sobreproducidos por el establishment? Pues el rockstarismo no era otra cosa que la locura contemplativa (del latín "contemplari", que se compone de los vocablos cum, "compañía, acción conjunta" y templum, "templo", significando algo así como "acompañar el templo") de algo trascendental manifestándose mediante el solo de la guitarra hasta que fue sistematizado por el mercado.

Y es que, si hay que vivir la vida que volverías a vivir si pudieras escoger, ¿qué rockstar querría dejarse ver viejx y enfermx y enfermx por viejx, lentx y con mucha menos psicodelia?

Reflexiono estas lecciones sin querer apurar a nadie pero sin querer dejar a nadie atrás tampoco porque cada quien es cada quien. Y cada quien va a su paso.

martes, 7 de enero de 2020

Nuevo sencillo de Tobias Bernstrup


El transdisciplinario artista contemporáneo sueco empieza el año publicando "Private Eye" y no sabemos si es preámbulo de nuevo álbum como lo fue el single que adelantó de su último disco "Technophobic" en 2018.

Editado en su sello de cabecera Tonight Records, desde donde también ha distribuido prácticamente toda su discografía, este nuevo sencillo continúa evidenciando ese cruce sonoro característico de Bernstrup que va del electro al Hi-NRG y del italo disco al synth/techno pop y que no se restringe a lo musical. Ahorita te contamos porqué. Mientras, dale play:



Si Annie Lennox (pero también Marilyn Manson) canta "everybody is looking for something", Tobias describe en sus letras una suerte de estrategias para conseguirlo. (En la noche, obvio.) Para esto se vale de sus presentaciones en vivo en las cuales expone la combinación de arte visual y performance mediante proyecciones, mappings e instalaciones de animaciones, videos y videojuegos transformando museos, galerías o espacios urbanos en otros mundos virtuales mientras él, no sólo le da vida al personaje-alter ego-avatar digital que habita muchos de estos, sino interpreta su música (que es el soundtrack de estas ficciones, por supuesto).

Foto: bernstrup.com
Aunque los visuales y su performance en vivo están interconectados, los visuales se enfocan en lo extremo y exagerado mientras que su presencia en el escenario es más modesta físicamente. Su mundo virtual permite que los deseos se realicen dentro de los reinos del "juego", mientras que en el escenario, la presencia de Bernstrup limita al espectador a su estilo y especificidades: un aspecto externo de fetiche y travestismo que incluye hebillas y cauchos que se minimizan al compararse con las transgresiones humanas.

Foto: bernstrup.com
Utilizando el lenguaje visual de la cultura pop, los videojuegos, la ciencia ficción, el clasicismo y el gothic noir, el autor de referencias como "27", "Videodrome" (junto a Trans-X), "Orrendamente solo" y "Midnight in the city" ha creado una persona gender-crossing en el escenario con actuaciones (en las que utiliza elaborados trajes de goma brillante y maquillaje pesado para convertirse en un personaje de un juego de computadora) en las que plantea preguntas sobre la representación de la identidad, el cuerpo y el espacio físico en realidades virtuales y no virtuales, cercanamente vinculadas a ideas críticas del irrealismo y el simulacro.

Checá www.bernstrup.com para conocer más.

martes, 3 de diciembre de 2019

Tracks: Zillas on Acid - S-Test


Microdosing, el sello de Fantastic Twins, sigue compilando música que satisface más de un sentido simultáneamente. (Leé: Las microdosis de Julienne Dessagne)

Hoy, te traemos el tercer track del Microdosing Vol. 3, se trata de "S-Test" de Zillas On Acid, dúo estadounidense conformado por Thomas Roland y James Weissinger, de quienes ya habíamos escuchado su EP "She takes NRG" lanzado por Les Disques De La Mort hace unos meses y más recientemente "Black Cat", otro EP publicado por Optimo Music hace unas semanas.


Sin mucho más que decir pero sí con mucho más que sentir, te presentamos a Zillas on Acid con S-Test, otra pieza de lo que en #ItsNOTallAboutMusic nos gusta categorizar como la nueva psicodelia.



Si hay una luz que no se mira, habrá que cerrar los ojos.

lunes, 28 de octubre de 2019

La serpiente se muerde la cola: Aitor Etxebarria presenta "Nihilism Part I"

¿Para qué existe el ser humano? Sí, ese mismo y cuyas razones, se ha causado tanto dolor a sí mismo a lo largo de su historia. ¿Acaso el ser humano no existe para algo específico? ¿Sólo existe y ya, como la secuela de un accidente? Eso nos haría procesos. El proceso de cada quien. Tenemos conciencia de nuestro limitado paso por el mundo. A eso le hemos llamado evolución: a lo que hemos aprovechado hacer durante el tiempo que ha durado nuestra vida. Lo hemos calificado. Hemos construido cualquier cantidad y variedad de arquetipos para validar nuestra existencia socialmente y justificar el accidente que nos trajo. Pero la vida sigue y ¿qué es lo que vale fuera de eso que hemos construido y ya no nos necesita para continuar aun cuando ya no estemos?

El tiempo es más grande que nosotros pero no tenemos tiempo para pensar en el tiempo que pasamos aquí porque tenemos “álguienes que ser”. El tiempo, ¿qué haríamos con el tiempo si no lo predestináramos a ser alguien pero nunca lo suficiente como para ya no querer ser alguien más y mejor? Somos objetos deseantes del status quo. Pasamos nuestra vida aspirando y somatizando lo que el mercado nos ofrece. EI trabajo es el síntoma de una enfermedad del alma: trabajamos porque “hemos pecado”. En el Paraíso, nadie trabajaba. Hemos subordinado nuestro presente al futuro. Ser sujeto es estar sujeto a defender los adjetivos que conlleva para siempre. Queremos ser un ejemplo. Queremos durar. O no queremos nada porque, ¿para qué querer? ¿Cuánto tienes que caminar por este camino antes de que veas a dónde conduce? Si es inevitable desear, es inevitable sufrir. ¿Cómo se pierde el gusto por el apetito de las cosas? Todos sufrimos. Nuestro dolor nos hace únicos. De muchos de nuestros productos es materia prima. Estamos programados para estar insatisfechos: la vida te va a dar lo que querés hasta que te des cuenta que no es eso. Hay una sola cosa que saber sobre el futuro: no es lo que pensamos. A quien te diga que hagás algo que tu “yo futuro” te agradezca decile que para saber lo que necesitarás/desearás en el futuro es menester satisfacer tus necesidades/deseos de hoy. Quitarte las dudas. Quitarte las ganas. Luchá por tu diferencia por pequeña que sea pues de ella emanarán todas tus virtudes. Luchá por tu diferencia por pequeña que sea pues de ella emanarán todas tus virtudes. Luchá por tu diferencia por pequeña que sea pues de ella emanarán todas tus virtudes. O no, no tenés que hacer algo con la información que tenés. Te podés quedar a observar. Y cuando decidan por vos, exigí, aunque no metás las manos. Llorá, mientras esperás. Llorá, llorar hace bien. Cuando las personas no lloran, llueve. Esperá, todo estará bien. Sabés que lo merecés, esperá; todo estará bien. Sabés que has renunciado a ser peor, que quien hace todo lo que puede con lo que tiene no tiene nada más ni mejor que hacer. Esperá, todo estará bien. Un día llegará tu día. El vacío que sentís dentro está hecho a la medida de lo que tenés para llenarlo. Es un vacío fértil. Esperá, todo estará bien. Decime qué haces mientras esperás y te diré quién sos. Esperá, todo estará bien. ¿Seguís ahí?


Si cuando compuso -y firmó por primera vez con nombre propio- el soundtrack para “Markak” (documental de Hannot Mintegia, 2016, en el que expone el bombardeo a su natal Guernica durante la guerra civil española) estaba componiendo música “contra el olvido”, era natural que del subconsciente de Aitor Etxebarria -hasta 2017 mejor conocido en la escena de música electrónica como El_Txef_A- emanara un impulso compositivo “a favor del sentido”, porque, como aquel truco mental de pensar en la muerte para, automáticamente, pensar en la vida, nadie puede tener encuentros cercanos con la historia y no salir al presente con una vocación exploratoria hacia el mismo sentido existencial -el sentido del sentido-, o sea, el significado de sobrevivir en desacuerdo con lo que ya se conoce e ir desarrollando un “andar” como práctica estética. “Nihilism Part I” es el título del nuevo álbum que el productor vasco sale a presentar luego de tres años en el estudio escribiendo las letras, explorando el canto y dibujando partituras para guitarra, pianos y sintetizadores y hasta músicos invitados. Nueve piezas oficializan este proyecto del que quienes saben comienzan a referirse como “un disco de Art Rock”. Cuarenta y un minutos de una densa danza de sombras que hoy han visto la luz bajo Mute Records y El Segell y que podés escuchar aquí mientras continuás leyendo:



Tras ocho meses de composición, las gotas de líquido vital caen tecla tras tecla en “Vacant” para saciar el propósito universal pero no es suficiente, una voz canta “There is space, inside you again, you are finally there, good bye, despair.” La claridad viene de la introspección y la introspección requiere de espacio y tiempo y el espacio y tiempo implican suficiencia y la suficiencia se adquiere vía la soledad así que, por si nadie te lo había dicho, podés sólo sentarte y observar. “Can’t see nobody” es la segunda canción del disco. Fue la que más tiempo le tomó a Etxebarria componer pues con esta fue que empezó a transitar un camino más orgánico, acústico y académico. ¿Cuántos antagonistas nos hace crear nuestro deseo de protagonismo en un cronotopo cuando y donde la competencia no existe? ¿Qué haremos cuando no haya nadie a quien culpar? ¿Y si resultáramos ser también un poco de todo contra lo que luchamos? “Just you and the trees”, canta, seguido de la trompeta de Amorante.

Los territorios son reflejo de los modelos de desarrollo como en “Awakening To Archaic Values” en la que micrófonos aéreos registran la influencia del cantautor euskera Mikel Laboa en cuatro músicos durante casi siete minutos. La Tierra es el paraíso del que fuimos expulsados. La dictadura y sistema de la naturaleza, cuyos sonidos no se interrumpen, nos exilió. En el espacio, si llegamos, las fortunas materiales producto de las victorias conquistadas no valdrán nada. No habrá necesidades que puedan ser mercantilizadas porque no estaremos todos los que aquí vivimos aspirando en condiciones desiguales. Allá irán unos pocos y no serán blancos, mujeres, negros… serán terrícolas frente a lo desconocido por el ser humano: ¿Esta colonización nos cohesionará como especie? O, ¿Quiénes serán los primeros habitantes humanos del espacio y quién y cómo se decidirá? ¿Para qué venimos al mundo? ¿Se lo podremos decir a lo que nos encontremos o estamos esperando que alguien de allá afuera nos revele algo que es tan obvio que lo olvidamos? La estridente verdad de la guitarra es precedida por la sentencia del Rhodes y se debate con la batería el sentido de una decadente espiral psicodélica que un grito desgarrador -del mismo Aitor- corta de tajo.


La obra, cuya estética suena forjada por el “andar” mencionado al inicio y el encuentro con mitos personificados alrededor del mundo, sigue en un depresivo paisaje post-rock con “Just Interpretations” en la que Aitor Etxebarria canta acompañado de guitarra en medio de un clímax de cuerdas. La vida eterna sólo serviría para corregir el mayor arrepentimiento que se encuentre en una revisión de la experiencia vital. Y para eso hay que vivir toda una vida cometiendo los errores cuya información, en vez de celebrar, actualmente condenamos. Lo único absoluto en la era de la interpretación es la relatividad con que cada quien se proyecta en su lectura de lo que habitualmente llamamos realidad. Prosigue con un luminoso arpegio de piano y guitarra: una espontánea y nostálgica colaboración con la cantante Elena Satien titulada "Little Too Soon" dedicada a un amigo fallecido recientemente. Y continúa con dos versiones de la ancestral “Etxean” (que en euskera significa “en casa”). En la pista cinco abre con un suspenso sostenido del Órgano Hammond como telón de fondo y del que emerge directo a la psicodelia que de nuevo produce el enfrentamiento entre la batería y la guitarra: Choque de estridencias. Golpes metalúrgicos. O alucinaciones. Los platos culminan la obertura. Cada alma es un campo de batalla entre la carne y del espíritu. Y en la pista seis, Aitor Etxebarria a capela.

El álbum llega a un escenario más minimalista, delirante y hasta travieso con “Black dog runs at night”, un blues psicodélico inspirado en la banda sonora que compuso Angelo Badalamenti para la película “Twin Peaks: Fire Walk with Me” de David Lynch. ¿El sufrimiento vencerá a la tentación? Y*** “Untitled 1”… Filosa trama jazzística en la que los drones del sintetizador y el clarinete del multi instrumentista vasco Amorante se mimetizan. Para ser tentado debe existir antes la tentación: ¿O sea que alguien la puso ahí para que cayéramos a propósito?

“Eterno Retorno” es la pieza de más larga duración y en su urobórica composición aparecen todos los elementos del álbum: el ascenso del sonido de la nada roto por glitches chellísticos envuelto por la densidad de la oscuridad que, amorfa, impotente y repelida por la luz se pronuncia con arenosa voz. Es muy tarde ya. Ya no puedes regresar. Ahora que dejaste de ser lo fuiste, debiste o pudiste ser es que empieza el camino para ser lo que sos. Ahora que entendés la vida, como cuando todo esté bien, volverá a empezar.



Texto: Gustavo Gómez / @alguienista
Imágenes: Aitor Etxebarria / www.aitoretxebarria.com 

***No fue incluida en el disco.

miércoles, 16 de octubre de 2019

Así suena el "Movimiento Para Cambio": nuevo álbum de Pelada en PAN


El dúo canadiense publica su primer disco. Un manifiesto combativo, anticapitalista, feminista, ecologista.

"No eres un producto, tienes que saber quién te archiva", grita la vocalista Chris Vargas en medio de un bombardeo del productor Tobias Rochman en "Asegura", el cuarto track de su recién estrenado "Movimiento Para Cambio", editado por la disquera berlinesa PAN.


A esas alturas, el LP se prepara para ingresar a "Granadilla", un mood (R&B/Ambient) y un sonido completamente opuesto del que traía (90's Soul Techno/House) durante los primeros tres tracks ("A mí me juzgan por ser mujer", "Ajetreo" y "Habla tu verdad") y a su vez al de "Caderona", que podría resumir el sonido y el mood del álbum en general: la música como mecanismo para exponer insights de la moral y la posición política de Pelada, algo que venían haciendo desde su "Digital EP" (que incluía "No hay" y "Ten Cuidado") y el single "Córrale", lanzados bajo su propio sello NEW entre 2016 y 2017.





Vargas habla -en tono punk/industrial- de poder, identidad, vigilancia y justicia ambiental sobre el rave de sintetizadores y bajos ácidos, breakbeats y perritmos de Rochman en un larga duración (de casi 46 minutos) que sigue con "Desatado" y "Perra".

El disco culmina con "Aquí", una declaración que dicta: "La naturaleza nos controla, no al revés, aquí nadie manda". El vinilo viene dentro de un empaque en el que se lee: "Abre tus ojos, la bestia se alimenta de la explotación". Escuchalo completo:

viernes, 13 de septiembre de 2019

Un episodio psicótico: El nuevo EP de Cosmo Vitelli en Les Disques De La Mort


En medio del doble álbum que el dj y productor parisino está lanzando en Malka Tuti, regresa -y avanza- al sello de Ivan Smagghe con tres tracks originales y dos remixes de GOTT.


Vitelli reveló la primera parte de su álbum "Holiday in Panikstrasse" el último día de mayo y ahora nos da tres muestras más de su particular sonido: una mezcla entre new wave y krautrock que resulta disco-arrítmica, ítalo-neurótica, desviada de clichés (y eso que es el jefe de I'm a Cliche Records): música extrañamente ansiosa.

A esto se suman dos remixes al track que titula el EP del dúo conformado por Sneaker DJ and Scannoir que amplifican los factores ochenteros, fríos y corporales.

Para presentar "Un episode psychotique", Cosmo y Les Disques De La Mort publicaron el video que podés ver a continuación dirigido por Masha Bougrine para el segundo track "Tisja" que cuenta con los vocales de Tanja Vežić.


El EP se completa con el breakbeat psicodélico de "The Shy Dictator" dejando la puerta abierta a todxs lxs tímidxs exhibicionistas. ¿Querés entrar? Escuchalo aquí:

martes, 23 de julio de 2019

Las microdosis de Julienne Dessagne


La productora francesa, residente en Berlín y mejor conocida como Fantastic Twins publicó hace unas semanas el primer volumen de su nuevo sello discográfico Microdosing, el cual, compilará 4 ó 5 tracks por volumen de diferentes artistas pero que además, "es un experimento colectivo destinado a ayudarte a luchar contra tu obsesión moderna con la felicidad. Microdosing te proporcionará armas de curación sónica de forma regular en dosis irregulares. La vida es una lucha, es hora de abrazarla ", según el manifiesto que Dessagne le ha enviado a los artistas participantes para que estos le devuelvan su interpretación sónica.

Cuando se le pregunta por qué iniciar un sello, responde que por qué no, y cuando se le cuestiona por qué ahora, "como artista que se presenta en formato live, mi mundo se mueve alrededor de mi propia música todo el tiempo, tanto en el estudio como en el escenario. Así que tal vez sentí la necesidad de romper con la naturaleza solitaria de mi trabajo. Por supuesto, mi trabajo de producción también involucra colaboraciones con otros artistas de vez en cuando, pero quería agregar otra dimensión colectiva a mi espectro creativo.", comparte en una entrevista a The Ransom Note.


Para el Microdosing Vol. 1, la integrante de Saschienne, como quien le pone cinco gotas de diferente LSD a una botella con agua pura, ha reunido cinco piezas. La primera, la hipnotizante como el sitar "Mind Machine" del lituano Manfredas en colaboración con Bozzwell; la segunda, intensa para bailar, "I quote myself", del productor de Tel Aviv, Autarkic; una tercera reservada para la experimentación de la misma Fantastic Twins titulada "Bali Vlog" en la que combina grabaciones de campo y de estudio; la cuarta, "Raze", del dúo de Glasgow, Naum Gabo (James Savage + Jonnie Wilkes) más espacial, exterior, como un viaje de tensiones que se liberan en su desarrollo; y para cerrar, "Song for noddy" una oscura y claustrofóbica colaboración cuasi industrial entre (Ivan)Smagghe & (Rupert)Cross feat. Fantastic Twins.

Una compilación para quien escucha, para quien baila y para todxs en medio de, de parte de una de esas artistas que siempre está intentando liberarse de las influencias para crear nuevas ideas en el estudio. Dale play: