viernes, 22 de septiembre de 2023

Tracks: Verraco - How is this even possible? (Voam)

El DJ y productor colombiano Verraco (Insurgentes/TraTraTrax) publicó un nuevo EP titulado "Escandaloo" en la disquera londinense Voam. Destacamos el tercer track "How is this even possible?" que, progresivamente errático y entre breaks, cortos circuitos, oscilaciones y samples vocales, transita de lo que podríamos llamar un intelligent trance music a un dembow galopante, en cuestión de un minuto.

El dramático ¿o celestial? track de cinco minutos y catorce segundos, dirigido a la pista de baile como todo el EP, ilustra el abrazo que el también autor de "Grial" (su álbum debut lanzado a finales de 2020) le ha dado a la encrucijada identitaria que vivimos los latinoamericanos con la categoría de mestizaje, una categoría biológicamente ficticia pero ideológicamente impuesta que clasifica asimétricamente la diversidad de alteridades que habitamos Abya Yala desde hace más de quinientos años pero que el de Medellín se reapropia para mixturar lo que se le antoje.

Verraco

Para el antropólogo brasilero Eduardo Viveiros de Castro, la cultura es un proceso de comparación. Y lo que se compara son siempre referencias y comparaciones heredadas, por no decir juicios de valor, por lo que, hacer antropología es comparar antropologías, es decir, comparar las concepciones de ser humano y modos de vida que tiene cada pueblo para traducir culturalmente, para aproximar sus sentidos y significados. Dicho eso, decimos lo siguiente para, humilde e innecesariamente, calificar el nivel de diseño sonoro que encontramos en Verraco:

Las líneas de sintetizador a partir del 04:19, marcada por una ametralladora de bajos en "How is this even possible?" derriten la concepción linear del tiempo y se torna como el viaje que emprende una mariposa tras salir del capullo y nos remite a algo de lo que Axel Boman, DJ Koze, Robag Wruhme o cualquier otro artista que ha editado para Pampa Records o Studio Barnhus ha construído sonoramente (aunque alguien ya lo comparó también con lo que se hacía en el sello de James Holden, Border Community). La distorsión hace del diálogo en lengua castellana sampleado al final del track una alucinación sonora imposible de traducir racionalmente por completo. Escuchá este super track aquí:

 

lunes, 18 de septiembre de 2023

#ItsNOTallAboutMusicRecomienda: Passarini presents David Woods "Shuffling The Cards Again” (Running Back)

Hace unos días escuchando el set de Gerd Janson en Time Warp Mannheim 2023 nos encontramos con una joya del llamado cosmic disco. El track se llama "Stereotipo" y nos trajo al nuevo EP que el italiano Marco Passarani, mejor conocido como David Woods del dúo Tiger & Woods, lanzó el viernes vía la disquera alemana Running Back.

Marco Passarani

Compuesto de seis tracks, "Shuffling the cards again" es poco más de media hora lleno de atributos del funk, del disco y del house: sintetizadores análogos y digitales yuxtapuestos, kicklines paralelas a varios tiempos, pianos, samples, guitarras, vocales, coloridas melodías tan brillantes que quizá sea mejor sólo cerrar los ojos y dejarse llevar por el viaje espacial del sonido retro future. Otro track que destacamos es "Universale". Escuchá el EP completo aquí:

domingo, 10 de septiembre de 2023

La liga y el lenguaje de otro mundo de una leyenda: Una entrevista con Jeff Mills


Read the english version of this interview here.

Jeff Mills es uno de los pioneros del Techno a nivel mundial. Encontramos esta entrevista de Frankie Decaiza Hutchinson (Discwoman) con la leyenda de Detroit para el zine TRANSITION, que el festival holandés Dekmantel produjo para conmemorar su décima edición, y nos pareció tan relevante que nos tomamos la libertad de traducirla al español recordando lo que decía Walter Benjamin: toda traducción es provisoria.

-----

Cada vez que he visto tocar al ícono de Detroit, Jeff Mills, he recordado por qué amo el techno. Eso es fácil de olvidar en un género que ha sido blanqueado, higienizado y formularizado por la industria en un patrón a menudo monótono que a veces te deja preguntándote si lo odias. Pero luego está Jeff Mills. Cambiando mentes desde los 1980's, él es el artista que nunca falla para ilustrar cuán expansivo es realmente el techno.DEKMANTEL, desde sus primeros eventos hasta hoy, es uno de los espacios que le ha dado a Jeff Mills un lienzo constante para trabajar. Al acercarnos al décimo aniversario del festival, tuve el honor de charlar con Jeff sobre su lugar en el festival y -mucho más allá de Ámsterdam y el planeta Tierra- su lugar como alguien constantemente apodado como pionero y leyenda de la música electrónica.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: Hola Jeff, ¿cómo te va?

JEFF MILLS: Oh, lo mismo de siempre, lo mismo de siempre. Simplemente saltando de aquí a allá. Álbumes y música. Estamos en la temporada de festivales ahora, así que es muy, muy ocupado.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: ¿Se siente tan ocupado como los años anteriores?

JEFF MILLS: Creo que es menos, considerablemente menos. Parece haber menos promotores en general y muchos no son tan aventureros como solía ser. Creo que para algunos, especialmente las personas de mi edad, debería comenzar a establecer cuáles serán sus oportunidades. Quizás la gente esté empezando a tomar decisiones. ¿Tiene sentido seguir haciendo música si no se vende, si los distribuidores no lo compran? Si sólo vendes tres copias, ¿qué sentido tiene? Escucho mucho de eso últimamente. Estos son tiempos un poco inusuales, pero creo están en la línea de lo que pasó con otros géneros musicales: el jazz y rock y hip-hop.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: Ese es un buen punto.

JEFF MILLS: Creo que el jazz es un muy buen ejemplo de lo que en la música electrónica podría llegar a ser. Tienes los artistas que hicieron sustanciales contribuciones al mismo, los que nos gustaría recordar: Duke Ellington, Sun Ra, etcétera. Luego, ya sabes, tienes algunos artistas que fueron muy, muy, muy buenos, pero nunca funcionaron su carrera, como Johnny Hodges o Keith Jarrett.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: Hay tanta presión para parecer ocupado y en movimiento como artista, como si ese fuera el indicador del éxito en lugar de la calidad de las cosas que estás tocando.

JEFF MILLS: Lamentablemente, en realidad no tenemos muchos barómetros para medir si uno está progresando o no. Se trata de ser reservado, que te pidan una entrevista, estar en la portada de una revista. Si te buscan, entonces tu carrera es considerada saludable -independientemente de que tu música sea buena.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: Pero esa es la parte menos importante.

JEFF MILLS: Sí, es un negocio inusual. Es una carrera inusual.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: Siento que estamos en un punto en el que la gente casi espera que toques en el Festival Dekmantel. ¿Cómo empezaron a trabajar juntos?

JEFF MILLS: Ha habido tantas invitaciones para tocar que he perdido la cuenta. Dekmantel es uno de esos eventos que si lo piden, por supuesto ¡tocaré! Y lo siguiente que sé es que estoy ahí. ¿Sabes la gravedad de lo que sucede cuando tocas frente a una de esas audiencias. La producción, la iluminación, la puesta en escena y todo -van un poco más allá, así que lo piensas y te preparas antes.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: Cuando un festival tiene ese nivel de producción, ¿te lo tomas aún más en serio?

JEFF MILLS: Sí, después de tocar y mirar hacia atrás en alguna grabación que alguien hizo desde la audiencia, realmente veo la escala de lo que sucedió. Te hace pensar: 'Está bien, la próxima vez haré esto y eso'. Mientras estás tocando, generalmente estás en una posición muy aislada que realmente no puedes saber lo que está pasando.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: ¿Hay algo aún más específico que te habla de un espacio, que te hace querer regresar?

JEFF MILLS: La audiencia parece desaparecer después de un tiempo, y también la habitación. Tu vecinad tiene quizás tres pies de diámetro, eso es la cabina. Alguien podría estar a seis pies de mí y nunca lo veo. a ellos. Pero no se trata de un espacio en particular; creo que se trata más bien de cierto tipo de mentalidad que sigues repitiendo. Es la combinación del sonido y la acústica de la sala, y la cantidad de personas que sientes que están frente a ti. Te hace sentir de cierta manera, y eso te hace tocar de cierta manera. Es más interno que externo porque el lugar está oscuro, las luces parpadean. No hay forma de que realmente puedes ver y comprender el alcance de lo que está sucediendo en frente de ti, así que simplemente te aferras a lo que tienes control, que es tu pensamiento interior.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: Entonces es un éxito si eres capaz desaparecer un poco, ¿no?

JEFF MILLS: Bueno, sí, eso es una forma de arte en sí mismo: hacerte a ti mismo desaparecer. En el momento en que empiezo a tocar, empiezo a transformarme en algo y no salgo de ella hasta que estoy de regreso en mi habitación de hotel recostado en la cama.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: ¿Has podido desaparecer regularmente con tus sets Dekmantel?

JEFF MILLS: Seguro. Realmente no sé qué fue, pero fue increíble porque había mucha gente allí y yo participé de alguna manera -pero realmente no sé cómo. Como si te volvieras condicionado a este tipo de sucesos aconteciendo. Te vuelves condicionado a ponerte a ti mismo en esa situación.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: ¡Es extraño!

JEFF MILLS: Sí, es extraño. Si tienes sueño, ya no tienes sueño. Si estás cansado, ya no estás cansado. Para ese momento, algo más toma el control y tú solo te conviertes en un instrumento en este probable muy tribal, muy antiguo tipo de método de comunicación muy tribal. Nunca me consideré un buen comunicador, pero cuando se trata de música, me siento más libre. Tengo mucha confianza en lo que estoy tocando. Bueno, tengo más confianza en la música que toco que cuando hablo a alguien con palabras.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: Estuve en el Festival Dekmantel el año que tocaste con Tony Allen. Eso fue realmente hermoso.

JEFF MILLS: ¡Eso fue divertido! Todo funcionó bien. Cuando tocamos con Tony, llegó un punto, sin importar lo que pasó antes, donde él te miraría y tú lo mirarías, y que sería eso. Si él no te frunció el ceño o algo así, entonces sabías: eso es bueno.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: Cerraste el Festival Movement el año pasado en Detroit y también proyectaste tu película, ‘Mind power Mind Control'. Pensando en dónde empezaste en Detroit y donde estás ahora ¿hay momentos en los que te sientes un poco tripeado por tu viaje? Es realmente único, el camino que has recorrido.

JEFF MILLS: Creo que es genial, la forma en que la comunidad de artistas han sabido mantener y sostener el legado de lo creado hace unos 40 años. Al mismo tiempo, hay tantas cosas que podríamos estar haciendo que podrían hacerlo mucho más fácil, no sólo para nosotros, sino también para la ciudad y la música electrónica en general, que tendemos a no explorar lo suficiente. Somos una pequeña comunidad de personas y podemos trabajar juntos para crear y hacer cosas por nuestra cuenta.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: Hablando del legado y de todo tu trabajo a lo largo de los años, me encantaría preguntarte cómo te conectas con ser considerado una leyenda y pionero? ¿Eso te resuena?

JEFF MILLS: Es complejo. Soy un hombre negro afroamericano que viaja el mundo. Puedo tocar frente a 10.000 personas y todas están mirándome tocar la música. Pero sólo una hora después de eso, esas personas me verán diferente si estoy caminando por la calle. A veces, ni siquiera soy capaz de pensar en intentar disfrutar de los logros. Quiero decir, sé que he hecho cosas y sé que he hecho cosas primero. Sé que he hecho cosas que no mucha gente puede hacer o están dispuestos a explorar. El tipo de sociedad en la que vivimos te dará crédito por eso, pero en otras ocasiones es lo opuesto. Creo que algunas personas que hacen tanto o menos probablemente puedan disfrutarlo mucho más que yo porque no son negros, son blancos. Ellos obtienen toda la celebración alrededor de ellos y sus logros. Ellos obtienen todo el apoyo de sus países, ciudades y comunidades. Y probablemente obtienen más de lo que deberían. En mi caso, con todo lo que he hecho y todos los años que he estado haciendo esto, estoy constantemente siendo recordado que agrado y desagrado. Probablemente no agrado porque soy negro. Sé que técnicamente puedo tocar, he podido tocar desde que era un niño pequeño. Sé de música. Estudo música constantemente. No puedes decirme que no sé nada de música. Así que cada vez que veo a alguien criticándome, tengo que suponer que probablemente sea otra cosa. Para responder tu pregunta, sé que es posible disfrutarlo, pero realmente no lo disfruto porque es demasiado frecuente. En otras palabras, puedo dejar este apartamento en París y experimentar algo en los próximos 30 minutos que me recordará que esto es Europa occidental y este es un lugar para que los blancos disfruten, no los negros. Solo soy un invitado y en algún momento les gustaría verme ir a casa. Ha sido así durante 30, 40 años de viajar alrededor de Europa.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: Sí, es mucho.

JEFF MILLS: Amo la música, pero no amo muchas de las cosas que giran entorno a ella. Sí, lo eso es.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: ¿Hay algún lugar en el mundo en el que aún te gustaría tocar? ¿Qué sueños todavía se sienten incumplidos?

JEFF MILLS: No, no hay ningún lugar en este planeta, pero creo que siempre ha habido otro tipo de público. Quiero decir, conocemos el sonido a través del espacio y podemos escucharlo proveniente de otros lugares. Sabemos que la vida no comienza con los humanos aquí en la tierra. Cualquiera en su sano juicio sabe que no somos los únicos en el cosmos, también hay otras formas de vida. Por eso siempre imagino que todo lo que dices, cada sonido que haces, todo lo que creas, todo lo que viene de ti –todo lo que posiblemente esté siendo transferido mucho más allá de nuestro entorno. Siempre imaginé que, incluso cuando era niño y en una manera muy de ciencia ficción, podría haber oyentes siempre escuchando lo que hacemos y decimos, observadores siempre observando lo que hacemos. hacer y cómo actuamos. La música es algo que nunca pensé que se originara aquí en este planeta, con nosotros, sino que en realidad viene de otro lugar. Es un lenguaje especial y sería posible hablarle más claramente a algo que podría estar escuchando. Si consideras la naturaleza cuando estás grabando música, intentas mantener siempre los elementos básicos: las frecuencias altas, medias y bajas. Hay una razón por la cual la música es estructurada de esa manera, porque los diferentes compartimentos de frecuencias componen la música. Podrías estar hablando con algo en algún lugar lejano, en otra dimensión. Pienso en eso, especialmente cuando estoy haciendo y tocando música. Cuando no puedo ver al público, cuando no puedo ver la sala, a veces eso es en lo que estoy pensando.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: Estás canalizando (en)hacia otro ser.

JEFF MILLS: Debo asumir que también estamos siendo estudiados. De la misma manera que cazamos para alimentarnos, tengo que asumir que hay otras especies que hacen lo mismo, mirándonos como algo para comer o extraer de lo que. Bueno, lo que estoy intentando decir es esto: durante nuestros cortos tiempos de vida, es importante lo que hacemos, es importante lo que decimos y es especialmente importante lo que creamos o revisitamos.

FRANKIE DECAIZA HUTCHINSON: Me encanta, ¡pasando al primer rave espacial! Gracias por charlar Jeff.

JEFF MILLS: Gracias.

jueves, 17 de agosto de 2023

Facebook Memories

Facebook me muestra memorias de hace diez años. Tiempos en los que vivíamos tan sumergidos en la creatividad del presente que ni pensábamos dónde estaríamos ni qué estaríamos haciendo diez años después. Yo por lo menos no lo imaginaba. Solo sentía que era parte de algo que iba a algún lugar. ¿Llegamos a ese lugar? Puede ser que sí, puede ser que no. Lo cierto es que la música era nuestro credo y el vehículo que nos llevaba. Diez años después el camino continúa, la música sigue sonando (la busco y me encuentra) y puedo percibir como a veces el destino se transforma en punto de partida cada vez que llegás. Puede que la vida se nos vaya en eso y uno finalmente sea la unión de esos puntos. Ya veremos qué forma toma.

miércoles, 26 de julio de 2023

Consumiendo local

A pesar de la montaña rusa de emociones que he estado viviendo las últimas semanas, he tenido la oportunidad de perderme en pistas de baile de varias ciudades sudamericanas: São Paulo (ODD), Rio de Janeiro (Domply), Buenos Aires (CASo, Artlab, Under Club, Avant Garden), Montevideo (Formato, Phonoteque) y, el último finde, a Eldorado, una ciudad de Misiones, en el norte de Argentina. Algo que sólo puedo agradecer.

Había comprado un combo que incluía el transporte ida y vuelta más la entrada a la fiesta que al final no pudo ser. Pero como uno es necio e intenso y curioso y eléctrico, a las seis y veinte de la tarde del sábado salí de mi cuarto caminando a una de las terminales de buses de Foz para averiguar a qué hora y dónde paraba el bus que cruzaba de Brasil a Puerto Iguazú. Le pregunté a un compa que estaba fumando y me informó que pasaría a las siete y media en la parada donde, en lo que yo iba un par de cervezas, él tomaría su guitarra y se pondría a cantar una canción colombiana (porque había una pareja de un colombiano y un español en la parada).

A las siete y media en punto paró el bus y a las ocho y veinte, tras pasar por migración argentina, yo ya estaba en la terminal de Puerto Iguazú. Enfrente de un bus que se llamaba El Cometa nos encontramos con Paula. Obvio iba a reconocerla aunque no me hubiera enviado una foto suya antes: Paula iba vestida como una gitana industrial, en la frente llevaba dibujado un caracol y en la espalda otro en forma de sol. Ahora que escribo esto pienso en que para los mayas el caracol es una representación del cero, que para ellos no es sinónimo de nada como en occidente sino el principio, el origen de algo. No recuerdo si se lo conté. Lo cierto es que llegamos juntos a Eldorado y a la fiesta.

Fue el capítulo cinco de Limbo, un ciclo de fiestas en Eldorado que acontencía en Ilex Fab, un centro cultural en una fábrica escondida en medio de la calma de la ciudad y que temblaba con el sonido en medio de la noche. Me enteré gracias a Pau Witz, fotógrafa y artista visual, a quien conocí primero por Instagram y después en la 0db (otro ciclo de fiestas de la triple frontera) en mi búsqueda por referencias de esta escena. Como invitados estuvieron el colectivo paraguayo Orbe de quien resalto las notas dark disco y progressive del DJ Sabs Krebaer. Y siempre vale la pena dejar registrado lo manija de lxs más de doscientos asistentes y lo diverso de los acentos, los contextos y la personalidad del idioma español y lxs nacidxs en Argentina.

También me llamó la atención el uso de grupos de WhatsApp para fortalecer sentido de pertenencia a una comunidad, en este caso la que se va conformando entre quienes van asistiendo a un ciclo de fiestas recurrentes. Como venían de diferentes lugares, en estos grupos se compartían información de buses y se ayudaban a llegar a la fiesta. Parabéns.

domingo, 9 de julio de 2023

Sacratávica: la diversidad en la unidad del genio que juega a la música, Joaquín Orellana

La mayoría de los compositores escriben música para instrumentos que ya existen pero, ¿qué ocurre con la creatividad de un artista cuando los medios de su tiempo no son suficientes? Puede ser sometida al contexto de su autor o ser expandida por la urgencia del mismo, tal como hizo Joaquín Orellana, acaso la referencia guatemalteca cuando se trata de música electroacústica. Nacido en 1937 y violinista de formación, cuando regresó a Guatemala de su beca en el Instituto Torcuato Di Tella de Buenos Aires en 1969, regresó con la idea de recuperar los sonidos de Guatemala y construir memoria a través de la música. Partiendo de paisajes sonoros que grababa en las calles de la ciudad, se percató que los instrumentos clásicos no retrataban esa sonoridad y así, procurando liberar su imaginación musical de las formas preconcebidas, en 1970 creó su primer útil sonoro.


La Sonarimba
Foto: Víctor Llorente

La sonarimba (sonaja marimba) es un instrumento creado con un trozo de bambú dentro del que se desplaza una esfera. Los extremos se cubren con dos piezas de madera. Cuando se agita, la esfera golpea en los extremos, haciendo de las piezas de madera un par de teclas que producen sonido. Un sonido de "tinte musical idealista" pues para Orellana "el objeto de los útiles sonoros es imaginar un sonido y darle cuerpo". Desde entonces, más de setenta de estos Útiles Sonoros (que son esculturas, instalaciones y artefactos sonoros al mismo tiempo), fueron inventados por el músico visando imitar sonidos electrónicos o de la naturaleza y originar sonidos extraordinarios con objetos ordinarios.


Algunos de los Útiles Sonoros de Joaquín Orellana en la
Exposición "The Spine of Music" de la Americas Society.
Foto: Alexander Perrelli

No conforme, Joaquín Orellana ha escrito más de cien obras para sus creaciones y fue hasta hace unas semanas que, como Casta nos había adelantado, la disquera guatemalteca Identidata lanzó, por primera vez en la extensa carrera del músico, un álbum, tanto digital como en vinilo doble, con cuatro de sus icónicas piezas en audio de alta calidad: "Híbrido a presión", "Ramajes de una marimba imaginaria", "Sacratávica (Las Voces de Río Negro)" y "Fantoidea" que, por lo general, solo habían podido escucharse en vivo o cuando eran expuestas en museos, galerías o exposiciones, tal y como sucedió con su "Sinfonía desde el III Mundo" en Grecia, para la Documenta 14 en 2017.


Partitura introductoria de "Ramajes de una Marimba Imaginaria"
en la cual se puede observar la nomenclatura de los Útiles Sonoros.

Traviesa e intrigante, como un niño que juega a la música y se divierte creando mundos con sus juguetes, así suena la pieza de abertura del álbum "Híbrido a presión" (12:22) una de sus primeras composiciones para sus Útiles Sonoros de madera, metal e instrumentos sinfónicos de viento. "Ramajes de una marimba imaginaria" (16:44), ilustra la diversidad en la unidad que Joaquín Orellana procura evidenciar con los múltiples modos de emplear la tecla y su histórica versatilidad desde su origen africano hasta la apropiación indígena y con los múltiples Útiles Sonoros que idealizó inspirado en la marimba, instrumento nacionalizado por Guatemala y símbolo sonoro de su dulce tristeza. Sí, podría decirse que esta pieza es una genealogía de la tecla (que para Orellana representa la unión de los pueblos) enriquecida con los efectos de las invenciones del guatemalteco. ¡Avanza marimba!, declama Orellana.

Además de los conceptuales y formales aspectos, las composiciones de Joaquín Orellana tienen un fuerte mensaje político. El autor acompaña estas primeras dos piezas con poesía, por momentos delirante, como es su propuesta del "sonido del hambre" en la Sinfonía desde el III Mundo, en la que hay un personaje que muere de hambre y hace, con los sonidos de su estómago y de su agonía por no comer, una composición.


Joaquín Orellana
Foto: Ameno Córdova

La pieza que le da título al álbum, Sacratávica (Las Voces de Río Negro) (21:09), es un réquiem que mezcla vientos, texturas que emulan grabaciones de campo y melodías vocales de múltiples capas que culminan en una catarsis coral. Hace referencia a las masacres que tuvieron lugar en Cobán durante el período donde el ejército de Guatemala masacró numerosos pueblos y aldeas, arrojando los cuerpos al Río Negro. Y la última pieza "Fantoidea" (05:31), es una brillante y metálica improvisación ambiental reimaginando el filme Fantasia de Disney, usando "The sorcerer's apprentice" de Paul Dukas como inspiración.

Al reunir estas piezas, Identidata ha intentado ofrecer una vista panorámica del trabajo de Joaquín Orellana, seleccionando piezas de diferentes décadas y períodos artísticos. Grabado el 31 de agosto de 2016 durante un histórico concierto ante más de mil personas en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias de Ciudad de Guatemala, las cuatro piezas fueron interpretadas por una selección de 90 músicos (incluyendo 60 vocalistas).

Escuchalo y adquirí este lanzamiento histórico aquí:


Y, si estás en Ciudad de Guatemala el 19 de julio, no te perdás la presentación oficial del álbum.


martes, 20 de junio de 2023

#ItsNOTallAboutMusicRecomienda: Fabio Me Llaman Soltero @ Casa Cobra, Guadalajara

Rodolfo Rivera lleva años consolidando su proyecto Fabio Me Llaman Soltero. El hit Morena Moreno (Tyu Remix) y otros tracks que no pasan desapercibidos de esta redacción como el reciente "Tlacoyo de la Escandón", sus colaboraciones con Tony Gallardo (Centroamérica) o Thomas Von Party (Chicos Muy Ricos) y sus presentaciones en clubes como el Kaputt en Bogotá o el Fünk en Ciudad de México son algunas de las huellas que nos llevan a la siguiente recomendación.

En bata y usando lentes en la noche como sugiere el buen Tiga, bronceado al sol del Lago de Atitlán y con una presencia en el escenario que oscila entre Luis Miguel, Matías Aguayo y Omar Souleyman, Fabio Me Llaman Soltero desde Guatemala en vivo desde el club Casa Cobra, Guadalajara, como parte de su última gira por México.

lunes, 5 de junio de 2023

Tracks: Black Spuma - Obereggen (Permanent Vacation)


El sábado asistí a la premier del nuevo ciclo de fiestas de la promotora paulista ODD llamado Dance Mania cuyo foco será músicas house y disco. Para el estreno, el line up estuvo encabezado por Eric Duncan (DFA, Estados Unidos) y Fabrizio Mammarella (Slow Motion, Italia).

Ninguno de los dos se guardó nada y los dos aprovecharon el gigantezco sistema de audio para hacer sonar lo que quisieron: Duncan, por su parte, grandes clásicos como Eisbaer de Grauzone y Walk the night de los Skatt Brothers; y Mamarella, hizo lo suyo desde que le entregaron la cabina representando la nueva guardia del ítalo disco y el Hi-NRG como el extended remix de Krystal Klear al clásico "Baila Bolero" de las Fun Fun. Una semana antes se publicó el primer álbum del proyecto en colaboración que tiene junto a Lauer: Black Spuma y, no cabe duda, que la celebración del italiano alcanzó al dancefloor de São Paulo, a tal punto, que no tomé ninguna foto ni video. (Como debe ser cuando la música no te permite hacer otra cosa más que bailar.) Pero sí brindé con él: supongo que DJ y dancer nos reconocimos mutuamente tras la jornada convivida.


Titulado No, No, No y lanzado por Permanent Vacation, el álbum está compuesto por diez tracks. Análogo, melódico, espacial. Los adjetivos van y vienen a lo largo de los 48 minutos de duración total. Nuestro favorito es el número 8, Obereggen, y por eso lo recomendamos. Escuchalo aquí:

jueves, 27 de abril de 2023

We eat the night, we drink the time: De Scorpions a Dixon pasando por Tiga, un fin de semana en Santa Catarina

Hace quince años, cuando nos escapábamos con mis compañeros del colegio para ir a pasar el tiempo a un billar donde escuché por primera vez "Still loving you" de los Scorpions, no me hubiera imaginado que iba a tener la oportunidad de verlos tocar en vivo. Por eso y porque de ahora en adelante planeo ir tras cada uno de mis sueños aunque vaya solo, la semana pasada me fui un poco más al Sur para ir a escuchar a la legendaria banda alemana en vivo en el Hard Rock Live de Florianópolis, capital del estado de Santa Catarina y mejor conocida como la Ilha da Magia ou Ilha das Bruxas.

Volé desde Foz do Iguaçu y, tras una breve escala en Porto Alegre, Rio Grande do Sur (el estado más al Sur de Brasil) aterricé en Florianópolis alrededor de las tres de la tarde. Para poder validar la entrada que había comprado para el concierto tenía que donar un kilo de comida así que me instalé en un hotel del centro y salí a caminar. Tal y como ocurrió en octubre de 2021, la primera vez que fui a la isla, comenzaron a aparecer pinturas, murales, grafitis, esculturas y otras formas de mujeres. Tomé (más de) una cerveza, comí algo en el mercado público y compré una camiseta de los Scorpions. Regresé a dejar mis cosas al hotel y salí a un parque que estaba enfrente a contemplar el atardecer.

El show estaba anunciado para las diez de la noche pero conociendo de la tradición rockera de Brasil, sabía que lo mejor era llegar lo antes posible. Me bañé, me vestí, hice un medio pre en la habitación y salí para el Hard Rock Live. Entre tráfico y plática con la conductora, llegué a la arena alrededor de las nueve de la noche. Localicé por donde tenía que ingresar, desde afuera se veía un gran telón en el escenario que decía SCORPIONS, y cuando me sentí seguro, compré un par de cervezas para poder apreciar la marea negra brasilera que me hizo recordar aquel concierto de Barón Rojo y Ángeles del Infierno en Guatemala, se podría decir que he visto a todas mis bandas de rock de alcantarilla favoritas en vivo.

Entré, encontré un lugar en la pista, compré más cerveza y lo demás fue baile y hora y media de rock n' roll. "Make it real", "The Zoo", Bad boys running wild", "Send me an angel", "Blackout", "Big City Nights", "Still loving you", "Rock you like a hurricane" y "Wind of change" fueron algunos de los hits que la banda, siendo este último bastante especial, tomando en cuenta el contexto político de Brasil que cambió de gobierno recientemente. Una hora y media puntual pero electrizante. ¿Hubiéramos querido más? Obvio. Pero los Scorpions tenían que continuar con el Rock Believer tour. Yo me fui de after a la habitación del hotel.

Y la cosa no se quedó ahí. La cosa fue un viaje dentro de un viaje dentro de un viaje. A la mañana siguiente, con una resaca horrorosa pero revitalizado por un desayuno delicioso, salí rumbo a Balneario Camboriú, otra ciudad del estado de Santa Catarina, con la intención de conocer un venue hermano del D-EDGE de Sao Paulo llamado Surreal Park y, de paso, escuchar nada más y nada menos que a Tiga y a Dixon que estaban cerrando el Surreal Festival: Youniverse.

Llegué alrededor de la una de la tarde. Me instalé en el hotel y caminé a la playa para contemplar el atardecer. Cené y la verdad estaba destruido por la noche anterior así que regresé a descansar antes de la fiesta. Tipo una-una y media de mañana salí para el venue y llegué todavía para escuchar el inicio del live set de Rodríguez Jr en el Bells Stage que me hizo pensar en el Gonzo porque hay fotos de Rodríguez Jr. con El Danzante, el fanzine del Danzón, que el Gonzo le entregó en Panamá.

Pero a la media hora de haber iniciado Rodríguez Jr, Tiga comenzaba lo propio en el Nomads Stage. Dos horas y media de electro disco con tintes pop, incluyendo el éxito "You gonna want me". A la media hora de que Tiga terminara su set, Dixon comenzaba el suyo en el escenario Bells pero, la verdad, el set del director de Turbo Recordings no me dejaba irme de la pista. Simplemente iba a la velocidad perfecta. Por fin no me pude quedar con la duda así que fui al escenario Bells para escuchar algo del inicio del set de Dixon pero no, puede que haya sido algo del conservadurismo que se le criticaba al alemán o, no sé, pero regresé al escenario Nomads a escuchar el set de Tiga que se extendió casi una hora más de lo programado para goce de quienes lo estábamos bailando.

Tiga

Tras aplaudirle a Tiga volví al Bells Stage y ahora sí me entregué a escuchar y bailar e intentar comprender porqué, una de las cabezas de Innervisions, fue votado cuatro veces consecutivas el mejor DJ del mundo (2013-2016) por los lectores de la revista londinense Resident Advisor. ¿Qué puedo decir? En tres horas Dixon ofreció un paseo por varios súbgéneros de la música electrónica: desde afro house, pasando por detroit techno, hasta ese sonido deep house progresivo, melódico y con muchos bajos y sintes que lo ha caracterizado. El alemán le puso la música de frente al amanecer cuya luz ya entraba por el lugar y se despidió, no sin antes bañarse en aplausos. La multitud se dispersó; algunos se fueron a seguir la fiesta hasta el medio día al Nomads Stage y, otros, como yo, habíamos cumplido con la misión.

Dixon

lunes, 6 de marzo de 2023

#ItsNOTallAboutMusicRecomienda: la nueva compilación de MY DEAR

MY DEAR es una serie de fiestas que acontecen desde 2012 en el Club Gewolbe de Colonia, Alemania, traída a la vida por el selector afiliado a Kompakt Records, Denis Stockhausen. Para celebrar el décimo primer aniversario de la marca, Denis ha compilado, en un triple disco de vinilo, diez tracks de igual número de sus artistas favoritos (y de los nuestros):

A1 Rising Sun - Give (08:06)
A2 Samo & Kamo - Olivia B (02:46)

B1 DJ Koze - Blissda (05:43)
B2 Wassermann - Röslein Rot (04:55)

C1 Fantastic Twins - When It Fades (we fade) (06:24)
C2 Pom Pom - Disko (06:26)

D1 Robag Wruhme aka Bogdan Marx - Orugo Major (04:54)
D2 Sascha Funke - Proskauer Slide (06:52)

E1 DAMH - Black Night (Superpitcher Remix) (09:19)

F1 Jürgen Paape - In Time (04:35)
F2 Pom Pom - Delta (Vinyl Only Bonus!) (07:20)

Diez tracks para esos vaporosos y eufóricos momentos en el club en las primeras horas de la mañana. ¿Techno Pop? ¿Dream Dance? Con la talla de esos nombres en el tracklist se requieren nuevos géneros para catergorizarlos. El favorito de esta redacción es el remix de Superpitcher a Black Night de DAMH (David Hasert + Ada), inspirada en una canción de Bob Lind del mismo título, toda una poética convertida en danza al desapego, al agradecimiento y al crecimiento. Pero la verdad la compilación está repleta de joyas. Escuchala aquí:

jueves, 2 de marzo de 2023

Una noche en Asunción con DJ Hell en Tango

Esta mañana mi colega Leticia dijo algo así sobre la cultura club: "Siempre he percibido que son fiestas para que la burguesía y las clases medias puedan drogarse sin consecuencias con la policía". Algo que no deja de ser verdad. Como tampoco deja de ser verdad que este fenómeno es una distorsión de la cultura club cuya esencia radica en propiciar un espacio/tiempo donde las personas históricamente racializadas, clasificadas, sexualizadas, excluídas y subalternizadas encontraron ciertas condiciones para emanciparse, por no decir que encontraron condiciones para poder ser y estar en el mundo. No lo digo yo, cualquiera que sepa algo de la historia de la música electrónica lo sabe.

Otro fenómeno que ha distorsionado esta esencia son los elevados honorarios que ciertos artistas cobran por presentación, lo que hace que los clubes se vean en la necesidad de cobrar más y, como también se sabe, el precio de una entrada se convierte en un filtro social. No es el caso de Helmut Geier, mejor conocido como DJ Hell, que el sábado pasado se presentó en un club que ha dado mucho que hablar últimamente como parte de su tour que continúa por Suramérica: Tango. Así que, aprovechando mi regreso a la triple frontera, crucé el Puente de la Amistad que conecta a Brasil con Paraguay y me fui para Asunción.

Salí a las cinco y media de la tarde del viernes 24 de febrero y, aunque la promesa del bus era llegar en cinco horas y media, o sea a las diez y media de la noche, la verdad es que nos hicimos casi ocho horas para llegar de Ciudad del Este a la capital paraguaya por lo que casi me dejan afuera del hostal que había reservado. Me instalé, salí a comprar unas cervezas y me senté en una mesa que estaba abajo de dos árboles centenarios que se encontraban en el jardín del hostal hasta que me dio sueño.

Al día siguiente, desayuné y me fui a caminar por el Centro Histórico de Asunción. El paso del tiempo se hizo evidente cuando me di cuenta que cuando vine a Suramérica hace más de tres años, yo lo único que sabía de Paraguay era de José Luis Chilavert (porque mi papá también fue portero) y ahora sé más de algo como la guerra contra la triple alianza, la dictadura stronista y la continua opresión hacia los pueblos originarios, entre otras dolorosas resonancias que encontré con la historia de Guatemala.

Infelizmente mi pre no pudo ser así que llegué temprano al Tango. Como en el Phonoteque de Montevideo, el bouncer me dijo que la fiesta empezaba a la media noche por lo que tuve que hacer tiempo tomándome algo en un restaurante de la misma calle. Me puse a platicar con el cocinero. Al man también le gustaba la música electrónica pero al parecer él y su novia (que también trabajaba ahí) habían perdido mucho dinero en el casino. Recordé que lo que me gusta de viajar solo son las conversaciones espontáneas que surgen en momentos como este. Dio la media noche así que pagué y me volví a la entrada del club.

Checaron que estaba en la lista de quienes habían comprado su entrada anticipadamente, me revisaron, le colocaron stickers a las cámaras de mis teléfonos y entré. Ya adentro se me hizo como una cueva con barra, luces y equipo de sonido que le apostaba más a la calidad que al volumen. Me gustó que no habían visuales que distrajeran de la música. Como llegué temprano, escuché el opening set de Freak G y alrededor de las tres de la mañana la leyenda alemana se hizo presente en la cabina y, ¿qué decir? Un paseo EBM, electroclash, techno, por la historia de la música electrónica: desde Depeche Mode - Photographic, pasando por DAF - Sato sato (Westbam Remix), hasta Art Crime - Dead Carnation, entre otros súper tracks que no reconocí.


Pasadas las seis y media de la mañana y tras más de tres horas de sesión, el jefe de International Deejay Gigolo Records se despidió ante una pista que pedía más y le entregó la cabina al b2b de Cosmo López con Kaizen  para que la jornada continuara. Yo me quedé un rato más y después me fui. Satisfecho de haber bailado entre guaraníes, a pesar de las dolorosas resonancias de nuestras historias nacionales, y esperando que el amanecer de esta noche larga y oscura, sea una reminiscencia de que vienen tiempos que ya estaban anunciados.

Una noche de carnaval en São Paulo con Sonja Moonear en D-EDGE

Sonja Moonear en D-EDGE, São Paulo.

La semana antepasada aterricé a las 21:30 horas de São Paulo. Era sábado 18 de febrero. Esta crónica va de la noche del 20 pero es imposible llegar a la noche del 20 sin pasar por el 18 y el 19. Del 18 no hay mucho que decir: llegué alrededor de las diez y media u once de la noche a la habitación, y puse el resto de la noche en función de mi meditación: dormí hasta no sé qué hora del día siguiente. Y fue lo mejor, desperté reparado de un viaje de tres escalas, tres aviones y más de trece horas desde Guatemala a donde fui a regenerarme durante diez semanas de vacaciones.

El 19 fui al Memorial de América Latina pero estaba cerrado. ¿Por qué? Porque era febrero y carnaval y el carnaval en Brasil no precisa contexto. Por suerte me reuní con mi colega Renan. Bebimos, usé el metro de São Paulo por primera vez, fumamos y nos sumamos a un "bloquinho" donde hubo besos, bailes y más tragos y humos; regresando a casa conocimos a un par de argentinos afuera de un bar, conversamos, bailamos y, de un momento para otro, yo ya estaba en Madame, el club post punk/dark wave de la capital brasilera, sin nadie más que mi sombra o lo poco que podía ver de mi mismo en la oscuridad de ese club.

Estuve ahí no sé si hasta que la música no me gustó o hasta que me di cuenta que ya no estoy tan triste. Lo cierto es que ya era de día. Dormí, comí  y salí. Intenté entrar a la fiesta de carnaval de Gop Tun pero había mucha fila y yo no hago fila (tampoco me reconozco como VIP), así que no entré. Me fui a comer y me fui a dormir más.

Como si fuera hora de ir a trabajar, me desperté después de media noche justo a tiempo para llegar una hora antes del set de la dj y productora suiza Sonja Moonear programado para las tres de la mañana. Cuando llegué a D-EDGE, el club referencia de la escena electrónica paulista, había fila pero fluyó. En la taquilla checaron la entrada que había adquirido anticipadamente, me revisaron y en uno de los varios cubículos-cajas que estaban disponibles me dieron una tarjeta a la que se cargaron mis consumos de la noche y que pagué al salir.

D-EDGE desde fuera alrededor de las dos de la mañana.

D-EDGE tiene dos salas. Estoy tentado a afirmar que una tiende más al house y otra más al techno pero presentaciones como la de Moonear lo relativizan. La local Gartzzea fue la encargada de entregarle la cabina a la de Perlon quien, durante poco más de tres horas puso a sonar algo del repertorio de vinilos que viaja con ella. Más allá de pretender categorizar el característico sonido -minimal house & techno con influencias jazz & soul- de Sonja, que la ha constituido como la abridora recurrente de Ricardo Villalobos, me pareció muy interesante el uso de ciertos vinilos que más que tracks son como samples que, como si se tratara de una instalación de arte sonoro construída en vivo, producen un mood en la pista alucinante. Tal fue el caso de un vinilo que solo eran registros sonoros de las reacciones de una audiencia (como de los shows de televisión de antes) que a más de alguien en la pista lo hizo dudar si lo que estaba escuchando era la realidad o un episodio de esquizofrenia.

Como es costumbre en Brasil, el/la artista internacional es solo una parte (importante pero solo una parte) de la programación, así que alrededor de las seis y media de la mañana el siguiente dj se hizo presente en la cabina mientras quienes habíamos ido a bailar con Sonja, en una noche de carnaval en São Paulo, aplaudíamos, hacíamos reverencias y pedíamos un taxi. No sin antes pasar echando un vistazo a la otra sala y fumar algo a la terraza de D-EDGE, cuya fiesta de carnaval seguiría hasta tornarse un no-lugar (con un show de luces de otro nivel) donde el tiempo no existe y la noche es eterna hasta que la realidad te alcanza.

La vista desde la terraza de D-EDGE a la mañana siguiente.

sábado, 31 de diciembre de 2022

Top 20-2022



Lanzamientos favoritos de este año ordenados más o menos conforme fueron apareciendo en mi 2022.


Boy Harsher -  I understand - Nude Club

Bézier - Valencia - Dark Entries

Ada - Moon rider - Kompakt

Tim Paris, C.A.R. - Albion - Ekleroshock

Cosmo Vitelli, Truus De Groot - Just like his dad - I'm a Cliché

Axel Boman, Bella Boo - Nowhere good - Studio Barnhus

Zombies In Miami, Lauer - Clamato - Creatures Of The Night

Perel - Matrix - Kompakt

Funderground - The contrarians - Spun Out

Lila Tirando a Violeta - Interlude - NAAFI

Roman Flügel - Jam - Rekids

Japanese Telecom - Cigarette Lighter - Clone

Panthera Krause - Como dada - Riotvan

Bomba Estéreo, Manu Chao - Me duele - Elegancia Tropical

Ezequiel Arias, Nacho Varela, Cruz Vittor - Blue sphere - Meloram

John Noseda - Climax - Moustache

Nick Leon, DJ Babatr - Xtasis (Pearson Sound Remix) - TraTraTrax

KEENE - Mavis - Cacao Records

Daniel Avery, HAAi - Wall of sleep - Phantasy Sound

D. Soul - La línea - Cacao Records

sábado, 24 de diciembre de 2022

Review: José Ra​ú​l (Practice. Be Grateful. Have Faith​.​)

El mes pasado, Cacao Records publicó una compilación tributo a José Raúl González "el Gonzo" y su amor por la música. En formato de doble EP digital y un tiraje limitado de doble disco de vinilo, la compilación reunió varios tracks de artistas amigos y colaboradores cercanos del Gonzo.

El volumen 1 abre con "G. G.", original de Andy Martin que entre cantos de pájaros despliega un arsenal de bajos y sonidos minimal dub, break beat y soulful. Con una trama de pads proporcionalmente intrigante y brillante, el track se vuelve uno muy mental, muy introspectivo, correspondiendo al bajo perfil que siempre ha caracterizado al mexicano. Un track para escuchar en la mañana, si me lo preguntan. Continúa con "Sverige Gött Mos", de Magnus Asberg, que oscila entre el deep y el tech house. En 2017 Asberg firmó uno de esos lanzamientos atemporales de Danzón Records.  El tercer track es de los directores de Cacao Records, los hermanos KEENE de Panamá, basados en Berlín. Hablar de soulful house sería poco, este track es una joya de gospel contemporánea que sin duda honra la memoria del Gonzo ofreciendo una verdadera experiencia religiosa en la pista de baile. El volumen 1 cierra con un track deep-acid original del DJ y productor de Chicago, Greg K, titulado "Down".

José Ra​ú​l (Practice. Be Grateful. Have Faith​.​) volumen 2 abre con un track de Adam Collins y Lale titulado "Brick by brick" que, en efecto, en clave de deep house y pianos jazzosos, se va construyendo a lo largo de ocho minutos. Continúa con "City of love", una colaboración entre los productores guatemaltecos Mariano Santolino y Mayen que unen sus estilos deep tech y house, respectivamente, y le dan lugar a despejados paisajes elaborados a base de pads futuristas. El tercer track de este segundo volumen lo firma Daniel Tischer aka D. Soul, se llama "La línea" y es la nota disco de la compilación -sin salirse de la línea deep house. El de Frankfurt visitó Guatemala para presentar su EP "Smoke" y lanzó, como Pattern People, otro de esos lanzamientos atemporales de Danzón Records. Para quien le quedan dudas de que la muerte solo es otra fase del proceso de transformación de la vida, la compilación sigue con un track firmado por el propio Gonzo-Gonzo en colaboración con el también guatemalteco Mickey Franco que no podría llamarse de otra manera que no fuera "Dance on". De ese garage deep house con varias capas de pads siderales para viajar al centro de las calurosas noches centroamericanas. Hablando de viajes, el volumen 2 cierra con "Viaje Sideral" de Casta, un denso deep trance en el que incluso se escucha la voz del Gonzo a quien una vez le preguntaron qué se necesitaba para convertirse en un gran DJ, a lo que él respondió: Práctica. Gratitud. Tener fe.

La fotografía de la portada es de Jorge Luis Chavarría Alemán y el diseño gráfico de Omar Rivera. Escuchá y comprá José Ra​ú​l (Practice. Be Grateful. Have Faith​.​) Vol. 1 & 2 a continuación, todo lo recaudado se destinará a la familia de José Raúl González "el Gonzo".

lunes, 5 de diciembre de 2022

#ItsNOTallAboutMusicRecomienda: "Ultra Truth", el nuevo álbum de Daniel Avery

La dueña del apartamento donde vivo me pidió que le bajara volumen así que mejor me puse unos audífonos que tengo que devolverle a la universidad mañana y también me puse a escribir esto. Que va del nuevo álbum de Daniel Avery, "Ultra truth", que salió hace un mes por Phantasy Sound de Inglaterra.

El disco comienza con "New Faith", una dramática pieza de piano y capas de sintetizadores. En menos de 72 horas tomaré tres aviones rumbo a Guatemala. Espero volver a Brasil en febrero. A veces estoy seguro de que todo está hecho y otras que espero que todo siga cambiando. Así eso implique autoinmolarse como aquellos monjes vietnamitas. No puedo vivir otras vidas más que la mía. Perdón y gracias. Honraré. No olvidaré. Continúa con el track que le da el título, "Ultra truth", una balada break beat. Melódica pero también de bajo duros. Pensé que escuchaba una voz pero aquí no hay nadie más que yo. Es hora de seguir. La verdad ultra que Daniel Avery explora en este álbum es que no es posible escapar de la realidad.

Sigue con "Wall of sound", un track que podría ser un filme pero que es un baile total con vocales de HAAi y la confirmación de un sublime disco de break beats melódico, si es que alguien preguntara: ¿Qué género es esto? "The slow bullet" es el cuarto track y dura un minuto y dieciocho segundos. Pienso en mis expectativas para el próximo año pero también en aquello que decía Luis Cardoza y Aragón: "La bala lenta del alcohol". Si despegamos aterrizamos en "Devotion", un track declaradamente drum & bass -siempre dramático, siempre melódico- de esos que no piden permiso ni perdón. El álbum continúa con "Only", un stoned chill trip hop con vocales de Jonnine. Quiero derretirme en unas aguas calientes de Guatemala. Sigue con "Spider", otro enigmático break beat track. Aquella noche del año pasado cuando vi en una telaraña la constelación que había visto antes en el cielo. Todo está conectado, tanto en el cielo como en la tierra, como si fueran reflejos. ¿Entonces por qué hay cosas que no se resuelven? Porque nos enseñan. 

"Near perfect" nos regresa al dubie trip hop con deliciosas capas de sintes análogos que concluye, como el primer track, samples de voice notes. Últimamente he estado encontrándome con el símbolo del Yin Yang. Incluso el grinder que compré en Montevideo lo tiene. También estuvo presente en Córdoba. Luz y sombra, ¿dualidad y/o complementariedad? El noveno track es "Higher" y no hay nada más que decir, drum & bass para cine o para bailar como si la vida fuera una película. Bailamos sobre el loop de la impotencia. No dejaremos de creer. "Ache" es eso: el reconocimiento al dolor que hace crecer en un minuto y veintidos segundos. Y es que, según el comunicado de prensa, los disco previos de Daniel Avery, "estaban enfocados en la idea de música como escape o distracción del mundo pero este no es el caso". Para Daniel Avery, "este álbum se trata de mirar directamente a la oscuridad, no huir de ella". "Collapsing sky" es una danza entre ruinas y "Lone Swordman" un tributo a Andrew Weatherall. "Overflowing with escape" es el tercer track más corto del disco pero es otro track repleto de capa de sintetizadores para volar y "Chaos energy", que cuenta con la colaboraciones de Kelly Lee Owens y HAAi, es oscuro y clarividente a la vez, como esa introspección necesaria, como esos espacios y tiempos vacíos pero fértiles, un súper track drum & bass que no le envidia nada a lo que sonaba a la escena rave del Manchesther de The Hacienda. Con los ojos cerrados vi el umbral y lo crucé. El álbum termina con "Heavy Rain", hora de irse.

Escuchá uno de los discos del año, aquí:

domingo, 30 de octubre de 2022

Una noche en Montevideo

VJ Irene en Phonoteque 20.08.2022

Una bandera verdeamarela ondeando desde lo alto de un edificio llama mi atención hacia la ventana de la habitación. Por la manera de ondearse compruebo que afuera hay viento. Ha llovido todo el día. La tarde se acaba y mientras escribo esto, se contabilizan los votos de la segunda vuelta de la elecciones en Brasil. Llevo dos meses de haber regresado a vivir al lado brasilero de la Triple Frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina y todavía estoy instalándome. Salí de Rio a inicios de agosto, vine a Foz unos días y me fui a un viaje entre Argentina y Uruguay que me hizo terminar de hacer perder el equilibrio, un desequilibrio que me llevó a un proceso de mentoría espiritual pero también a caminar por las calles de Buenos Aires, Montevideo y Córdoba.

El plan original era pasar una sola noche en Buenos Aires pero esa noche me atrapó a tal punto que perdí mi vuelo a Montevideo. Aún ebrio, impulsivamente compré otro vuelo a la misma hora para el día siguiente olvidando completamente que desde Buenos Aires podía embarcarme en un buque-bus que me llevaba a Montevideo navegando el Río de la Plata. Digo que esto me terminó de hacer perder el equilibrio porque, curiosamente, exactamente un mes antes, me habían robado el teléfono con todo y mi chip de Guatemala en la Playa de Ipanema.

“En las culturas primitivas si alguien no se pierde no se hace mayor”, dicen por ahí. Sea como sea, llegué a Montevideo y sus calles me recibieron con frío pero también con mucho humo, fernet, conversas, arte y, obvio, baile. Para ello, ya sabía a donde ir porque había visto un documental sobre la escena de música electrónica en Uruguay. Así que, tras visitar el Espacio de Arte Contemporáneo en un antiguo penal y comerme un chivito a la hora de la cena, me fui para el Phonoteque Club que volvía a abrir sus puertas tras el cierre por la pandemia.

En el flyer decía que la fiesta comenzaba a las 23:00 así que estuve puntual en la entrada pero la gente de seguridad del club me dijo que la fiesta comenzaría a media noche y así fue. Mientras llegaba la hora, me fui a un parque a tomar un litro de cerveza. (Creo que esto, con los años, se ha constituido una suerte de ritual preparativo para largas noches en la pista. Como una suerte de previa personal.) Fui el primero en ingresar. No me revisaron porque según el de seguridad, "ahí todos éramos gente de bien". Y sí, de hecho pude forjarme un puro en plena barra del club sin ningún problema. Para fumármelo sí tuve que salir, como cualquier otro club que no tiene un espacio reservado para fumadores. Me gustó el uso de vasos reutilizables con el logo del club y los visuales a cargo de VJ Irene.

El DJ abridor fue Cabanelas quien le entregó la cabina al experimentado DJ Koolt alrededor de las dos de la mañana para que el referente uruguayo desplegara durante más de cuatro horas todo un arsenal de House, Acid y Deep, seguramente algo de lo que venía presentando en su gira por Europa, hasta el amanecer. Me perdí en la excelente calidad del sonido instalado en el subsuelo del "Phono", como le llaman cariñosamente y me sentí culpable ante las tentaciones en la pista de baile hasta que fue la hora de irme. La palabra "after" se escuchó más de una vez. Pero yo ya había dejado un pedazo de mi alma en una noche de agosto en Montevideo.

DJ Koolt en Phonoteque 20.08.2022

lunes, 16 de mayo de 2022

#ItsNOTallAboutMusicRecomienda: "Jesus was an alien", el nuevo álbum de Perel


Guardo en mi memoria cerebral la imagen de un grafiti pintado sobre la pared de una iglesia del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala: "Jesús era comunista", se lee. Desde entonces, he venido pensando que, por su condición de transhumanista natural, Jesús-Cristo, en efecto, podría haber sido comunista, pero no solo eso, para mí, sería el primer comunista -o el único- en la Tierra, ya que, según el mito personificado en Jesús, hablaba de poner la otra mejilla si alguien te pegaba, de no responder al mal con otro mal, de amar incluso al enemigo, de responder con bien. Algo que, dicho sea de paso, no se ha visto mucho en las representaciones que han existido desde la publicación del manifiesto comunista en 1848 y basado en eso hablo de transhumanismo: es difícil no responder a la violencia con más violencia, es difícil ser y hacer el bien en un mundo que premia la fuerza y la competitividad por encima de la ternura y la cooperatividad, por lo menos para la mayoría de humanos.

La DJ, productora y vocalista alemana basada en Brooklyn, Annegret Fiedler, mejor conocida como Perel, lleva su lectura de la figura de Jesús más allá de la cristología y en la conceptualización de su nuevo disco de larga duración propone que Jesús, en realidad, fue un extraterrestre. Si el Jesús de la biblia fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, ¿por qué el Jesús de Perel no iba a ser amamantado por ella misma en la icónica portada del álbum?


Siguiendo a su álbum debut "Hermetica", lanzado en 2018 por DFA Records, compuesto por diez tracks en un total de cuarenta y dos minutos y editado por Kompakt Records, en "Jesus was an alien," Perel desarrolla un discurso que cuestiona la religión corporativizada en las diversas iglesias cristianas de la actualidad. Los títulos de los tracks hablan por si solos pero se valen de distintas influencias sonoras. Así, tracks como "The tragedy of CG", "Hunger" y "Life Aquatic", juegan con la síntesis de la electrónica analógica y experimental, algo que estéticamente podría ser interpretado como espacial. Mientras que en tracks como el homónimo "Jesus was an alien" (con vocales de Marie Davidson), "Real" o "Am Kanal", los sonidos vienen del New Wave, el Ítalo Disco o el Hi-NRG. En "Matrix", "The principle of vibration" géneros como French o "piano" House, Nu Disco y Electro son explorados. En "Kill the system" la influencia es notoriamente Acid Techno y en "Religion" también hay lugar para la electrónica downtempo. En general,  ¿se podría decir que es un álbum de Cosmic Disco? Categorías van y vienen. Si los gustos rompen géneros, los géneros, al hibridarse, rompen categorías. Juzgalo -o no- por vos mismx aquí: