domingo, 23 de junio de 2024

#ItsNOTallAboutMusicRecomienda: "Erbil", el nuevo álbum de Omar Souleyman


Omar Souleyman fue expuesto por primera vez al público occidental a finales de los años 2000, cuando las grabaciones en casete de sus actuaciones como cantante de bodas en la región siria de Al-Jazira llamaron la atención del productor de Sublime Frequencies, Mark Gergis. El sello estadounidense publicó la música de Souleyman, comercializándola como "el verdadero sonido de Siria", lo que catapultó al cantante a la fama internacional. Colaboró ​​con Björk y Four Tet, tuvo una gran fama en el circuito de festivales del norte global y firmó un contrato discográfico con el sello Mad Decent de Diplo. Los cuatro largos que anteceden al nuevo en su discografía, desde Wenu Wenu de 2013 hasta Shlon de 2019, fueron emocionalmente versátiles, equilibrando dabke (baile popular de medio oriente) de alta energía con baladas melancólicas que hacen un uso desgarrador del estilo vocal mawwal y las convenciones poéticas ataaba, ambas de tradición oral árabe. "Erbil", su último LP lanzado hace unas semanas, es un bacanal de principio a fin.

Es una obra más brillante en general, más estricta en su producción y más alegre en su disposición. El sencillo principal "Rahat Al Chant Ymme" es un ejemplo perfecto de la sensación de euforia del álbum. Los entusiastas aullidos del cantante sirio llaman a la pista de baile mientras el propulsor ritmo 4/4 y los riffs monofónicos del KORG mantienen a los oyentes enganchados. Rastros de trance y eurodance resuenan a lo largo del disco, con alegres rellenos de sintetizador y abundantes portamentos que se sumergen. Esto se muestra deslumbrante en "Male Atab", donde Souleyman canta "No quiero que nadie me hable ni me reproche / Ya no me importa quién me ama y quién no". (Estas letras fueron traducidas del árabe original). En diferentes manos, estas palabras de derrota emocional inspirarían un tratamiento musical escaso y silencioso. Pero para Souleyman, el maximalismo es casi siempre la respuesta. Los saz y mijwiz (instrumentos de viento tradicionales de la música árabe) sintetizados dan volteretas y caen en el aire, deteniéndose de vez en cuando para dar paso a una kawala entrecortada, todo mientras tambores inquietos mantienen el ritmo cardíaco por encima de 140 BPM. La pista no alcanza la velocidad de "Ya Bnayya" de su EP "To Syria, With Love", pero de todos modos es estimulante.

El amor es el tema principal del álbum, como lo ha sido durante la gran mayoría de sus décadas de carrera, pero su mirada no se dirige únicamente a la obsesión romántica. Souleyman canta sobre la pasión por el amante de uno, la familia, los amigos y el país. El álbum rinde homenaje a Erbil, la ciudad del Kurdistán iraquí donde ahora vive, tras haberse mudado allí desde Turquía, donde se instaló tras huir de Siria tras el estallido de la guerra civil en 2011.

Erbil hace un uso notorio de muestras cursis del idioma inglés. El álbum comienza con un hombre jadeando, "oh, Dios mío", seguido de otra muestra de alguien dando una orden al estilo Fatman Scoop de "hacer algo de ruido". La cursi introducción del MC parece un homenaje irónico a los inicios de Souleyman como cantante de bodas en su Siria natal, enmarcando el álbum como un disco de fiesta para sentirse bien. Hay una yuxtaposición discordante entre el calor vengativo de la letra y la alegre melodía. "Me rompiste el corazón, yo romperé el tuyo / ¿Por qué me torturas? ¿No temes a Dios?" entona "Yal Harek Qalbe". Su teclista Hasan Jamo Alo crea un ritmo dabke contagioso alrededor de su voz estentórea, esbozando un efervescente florecimiento de arghul aquí, un trino de laúd (instrumento de cuerda musulmán) allá.

Omar Souleyman. Foto: Wikipedia

El marcado contraste lírico y musical se invierte en "Ma Andi Gherak Mahbuub". Aquí, el amor es puro, leal e imperecedero, pero aún debe enfrentarse a la traición. Souleyman promete: "Dios sabe que sólo tú eres mi amada / Dios sabe lo que hay en mi corazón". Musicalmente, sin embargo, es el más amenazador del álbum, desde una línea de bajo siniestra hasta kicks atronadoras que ciñen la pista como una jaula de acero. Es una pena que Erbil no tenga una letra adjunta porque estas contradicciones e idiosincrasias, que son la quintaesencia de su encanto, son de otro modo inaccesibles para muchos de sus fans en Occidente.

Es casi imposible leer algo sobre el artista sin encontrar la narrativa de Souleyman sobre su ascenso exponencial a la fama, y ​​no es difícil ver por qué. Son muy comunes las interpretaciones de la obra de Souleyman como una fusión despreocupada de Oriente y Occidente o como composiciones exóticas desinfectadas para maximizar el atractivo para los paladares occidentales. Souleyman ha rechazado rotundamente estas interpretaciones en numerosas ocasiones a lo largo de su carrera. No se ve a sí mismo como un mediador cultural entre Oriente y Occidente, ni se ha propuesto nunca complacer los gustos occidentales. Como dijo en 2013: "Nunca cambiaré mi estilo porque es lo que soy. Si cambio para ser más consistente con la cultura europea u occidental, no seré yo y estaré abandonando mi tradición y sociedad."

El compromiso de Souleyman con el tradicionalismo plantea un desafío para la rúbrica de la crítica musical occidental, donde la innovación y la novedad se tienen en alta estima. Hay más de un puñado de reseñas que encuentran deficiente el cuerpo de trabajo de Souleyman porque aparentemente no logra hibridar, experimentar o superar los límites. Pero esta línea de investigación suena vacía. Su música entrelaza los hilos de ricas tradiciones musicales, formas de arte y géneros de las comunidades árabe, kurda, asiria y turca del noreste de Siria. La repetición, la amorosa iteración y reiteración de las tradiciones musicales de Al-Jazira, es el punto.

A Souleyman no le preocupa la vanguardia. Trabajando en el marco de jizrawi shaabi (estilo de danza oriental), su trabajo es literalmente "para el pueblo". Es música de clase trabajadora, que ha provocado el desdén de los críticos tanto en el mundo anglófobo como en el de habla árabe por supuestamente ser vulgar y de mala calidad. La suya es música para la calle, música para la vida cotidiana. En "Erbil", continúa haciendo lo que siempre ha hecho mejor: iniciar la fiesta y provocar un frenesí en la multitud. Escuchalo aquí:

   

Esta reseña fue escrita originalmente en inglés por Xiaoran Shi y publicada en Resident Advisor.
Traducción y edición: Gustavo Gómez

domingo, 2 de junio de 2024

IT'S MY LIFE, IT NEVER ENDS: algunos apuntes desde mi detox tras meses de fiesta

Foto del video de "Two months off" de Underworld.

Cuando inicio a escribir esto me encuentro en mi cama con la computadora sobre las piernas mientras tecleo tras semanas de fiesta: De Puerto Iguazú y Buenos Aires, pasando por São Paulo, a Ciudad del Este.

Afuera hace frío y llueve, el invierno ha llegado a la triple frontera y pienso en la espiralidad o circularidad del tiempo maya a partir de acontecimientos que suceden cada cierto intervalo de tiempo como que estés haciendo prácticamente lo mismo este año que estabas haciendo el año pasado o que alguien te escriba este año más o menos en la misma fecha que te escribió el año pasado o que te encontrés a alguien que tenías años de no ver más o menos en el mismo lugar donde le conociste. También pienso en lo diferente que serán mis próximas semanas a comparación de este mismo mes el año pasado a partir de este intento de quebrar la inercia de la enajenación.

Atardecer en Puerto Iguazú. Foto propia.

ARGENTINA ME HA HECHO QUERER SALIR CORRIENDO A ABRAZAR A LA PRIMERA PERSONA QUE ENCUENTRE EN LA CALLE MÁS DE UNA VEZ

Falta poco para graduarme y mi tiempo en América del Sur parece tener sus meses contados, por eso y porque, parafraseando a Borges, lo intenso es una forma de eternidad, no dudé en cruzar de nuevo a Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones, en el norte de Argentina, para asistir a la fiesta Limbo de finales de marzo que presentó al DJ francés Däif en una reserva natural seteada con un sistema de sonido impecable. Dos semanas después volé hacia Buenos Aires para asistir a las fechas de Helena Hauff y Surgeon en el Under Club, respectivamente. La pasé mejor en la fecha de la alemana porque me gusta más bailar al sonido analógico de los sintetizadores en la música industrial, el electro clash y el dark wave que el techno ni tan puro y ni tan duro (que yo llamaría conservador) y cuyo groove tiende, por momentos, a la monotonía. De paso, asistí a un par de funciones de la vigésima quinta edición del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI), un par de master clases diría yo, en clave documental de y sobre Jean-Luc Godard y Luis Ospina.

Pero la verdad es que este fue uno de esos viajes que no hice por la música como prioridad. Lo hice por ciertas expectativas a partir de algo que pasó en mi último viaje a Buenos Aires que me explotaron en la cara porque, como dice Dante, uno de los personajes de la película argentina "Martín (Hache)", "ninguna mujer tiene dueño". Y yo agregaría que más si tiene una vida y la tiene en Argentina: no tiene dueño y no tiene tiempo. Pero bueno, lo hice porque mi corazón en su momento me dijo que valía la pena. Tener el amor de alguien que trabaja en el bienestar de otras personas siempre va a ser difícil porque es un tesoro. Aunque, idealizar es deshumanizar, idealizar es deshumanizar, idealizar es deshumanizar. Como me dijeron, por lo menos acumulé otra experiencia y ahora me conozco más.

Helena Hauff en Under Club. Foto: Under Club Instagram.

EU ERA OUTRO, EU SOU OUTRO, EU SEREI OUTRO, SEMPRE OUTRO (ANOTHER FISH IN THE BOWL)

De ahí regresé a Foz para una semana después irme a São Paulo para la edición brasileira del festival alemán Time Warp que este año está conmemorando tres décadas. Llegué el jueves 2 de mayo directamente a dormir porque llegué casi a media noche. Sin querer queriendo me hospedé en un hotel cerca del Vale de Anhangabaú, una suerte de plaza pública gigante localizada en medio de edificios en el centro de la ciudad donde se realizaría el festival, así que los tres días fui y vine caminando.

Ya tenía marcado el horario de los artistas que me interesaba presenciar tanto para el viernes como para el sábado y como no me gusta hacer fila (algo común en estos eventos masivos) llegué relativamente temprano. De un momento a otro, estaba rodeado de un paisaje urbano conformado de edificios que más parecían gigantes estáticos y testigos de lo que acontecería: una inmersión musical, corporal, visual, tecnológica y hasta existencial.

Entrada al Vale de Anhangabaú. Foto propia.

El primer día bailé a Chaos In The CBD, que iniciaron su set con un edit de Pet Shop Boys - "It's alright" pero también tocaron algo de Michael Jackson, a quien no escucho desde que vi "Leaving Neverland" por lo que aquel debate de si es posible y se debe separar al autor de la obra se reactivó en mí; a Hercules & Love Affair, quien tocó una música disco alucinante; a Richie Hawtin, a cuyo característico groove se le cayó el sonido tres veces; a I Hate Models, que tocó música de Brutalismus 3000 y cerró su set con su speed up edit del remix de Andre VII a "Toro" de El Columpio Asesino; y a DJ Seinfeld, que no me complació tocando al amanecer el que para mí es su mejor track: "Lovejoy". Ya el sábado me conformé con bailar a Roman Flügel, quien estaba de cumpleaños, a Sven Väth y a Mall Grab (que puso a sonar varios de sus hits como "Sunflower", "Loving you", "Life", entre otros e hizo un sorpresivo b2b con Skin On Skin). Digo me conformé porque este segundo día me fui más temprano para poder aprovechar el desayuno del hotel y descansar un poco para un after soñado: domingo, de tarde (sunset), con un Sven Väth que dio una cátedra como selector de vinilos en una sesión que se extendió por seis horas desde las tres de la tarde hasta las nueve de la noche y en la que se dio gusto de poner a sonar desde tracks imposibles de shazamear hasta clásicos como un edit de Underworld - Two months off y Talk Talk - "It's my life", pasando por temas propios como "L'Esperanza". Tuve la oportunidad de gritarle, saludarlo y agradecerle desde lejos cuando fue a desearle feliz cumpleaños a Roman Flügel y cuando terminó su set. Además, le escribí esto el día siguiente: The sunset yesterday at São Paulo was a dream! A dream about a travel in time, a time that is the life, a life that never ends just like the music and everything that comes natural in the way you give. Thank you for the lesson, til the next time.

Roman Flügel en Time Warp São Paulo 2024. Foto propia.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Pensando en una imagen de mi experiencia en el Time Warp São Paulo, reflexiono si es posible escribir mil palabras que valgan más que una imagen. En ese sentido, ¿de qué imagen estoy hablando? Desde la noche anterior, había encontrado mi lugar en el espacio de la pista de baile de uno de los escenarios que no era el principal ni el más grande: mi metro cuadrado estaba sobre unas gradas desde las que bailaba a la altura del DJ booth a unos cincuenta metros de distancia de mí. Estaba debajo de un árbol con cuyas ramas bailé. La pasé tan bien que no me importó estar bailando sobre un charco que venía desde la barra, bailaba en la orilla de la última grada, a tal punto que un mal paso y me caía. Por un momento intenté tomar distancia de mi mismo y procurar el punto de vista de quienes por instantes me observaban en mi performance. Me miraba contento, o por lo menos sonriendo, bailando lo más fluido que podía, tratando de emitir las mejores vibras posibles, ayudando a quien podía como podía, intentando no caer. Y no caí, no caí ese domingo, ni la noche anterior, ni la del viernes, ni los tres días de Time Warp. Por eso quisiera vivir en esa imagen mía en la pista de baile para siempre aunque no me represente. Ahí no tengo problemas, tampoco tengo que ser alguien, solo estoy poseído por la música, el humo, la cerveza y los dulces. En mi realidad tengo tanto que soltar. En la pista de baile solo soy otro pez en la pecera. Pero es imposible escapar de la realidad. "You can't hide from your bud" se llama una rola de DJ Sneak y lo mejor es aprender a tener una relación armoniosa con esa realidad.

THE TRUTH IS ON THE DANCEFLOOR

Hambre en las calles, revival del fascismo en todo el mundo, guerras y desastres climáticos, vivimos tiempos de todo eso y más. Pero entre esos tiempos, siempre hay tiempo (y de alguna manera recursos, o sea el privilegio) para perderse en un túnel del tiempo donde la música te lleva lejos de la realidad, y esa distancia te otorga perspectiva; esa es la verdad que encontré en la pista de baile (que fue el lema del Time Warp São Paulo de este año): La realidad del mundo no se puede cambiar, pero vos podés cambiar tu realidad y partir de ahí para, en la medida que lo explorás, luchar por otros mundos posibles. Otros mundos son posibles porque otros mundos existen. Desde este punto, la exploración puede ser vista como una una forma de resistir y luchar. Y la pista de baile, la noche y la música electrónica son mundos a ser explorados porque en la medida que uno explora-descubre-conoce, se reconoce como parte de algo más grande. De ahí que la responsabilidad de conocerse para mejorar el mundo sea directamente proporcional al privilegio.

Foto propia.

Volví a Foz y el segundo fin de semana de mayo crucé el Puente de la Amistad que conecta a Brasil con Paraguay para quitarme la gana y la duda de conocer el Pulse Club de Ciudad del Este que presentó a la DJ inglesa Anthea con su particular sonido minimalista. No sin antes asistir (por segunda vez) a una obra de teatro del colectivo "Poéticas Do Entre" en la Universidad Nacional del Este, tomarme un café (algo que se está volviendo costumbre antes de salir a bailar) y beberme unas cervezas con un par de nueves estudiantes del curso de Mediación Cultural de la UNILA a quienes quise mostrarles un poco de mi mundo así como algún veterano del curso hace más de tres años me mostró un poco del mundo en la triple frontera.

Ahora que acabo de escribir esto voy por la tercera semana de un detox en el que por lo menos no bebí en casi tres semanas. Afuera cae el sol (y yo sigo soñando dice la canción) y si con la mañana viene la realidad de la que se procura emancipación durante la noche, durante la tarde viene esa idea redentora de que la vida se trata y encontrará sus maneras de resolver y continuar. Me preparo para salir para Uruguay la próxima semana y para Guy J en Surreal Park en julio y espero teclear algo al respecto del último álbum del productor sirio Omar Souleyman.

Anthea en Pulse Club. Foto-screenshot:
a partir de un video de Linda Elizabeth.

miércoles, 15 de mayo de 2024

Tracks: TR/ST - Soon (Dais Records)

El vocalista, productor y frontman Robert Alfons, mejor conocido en la escena dark wave como TR/ST, liberó hoy sorpresivamente el esperado single "Soon", parte del álbum que lanzará próximamente y que estará presentando en una gira por Europa y el Reino Unido durante septiembre y octubre.

Pero aunque "Soon", es en efecto el nuevo sencillo de su próximo álbum, es un hit ya conocido para quienes han asistido a los shows del canadiense en los últimos dos o tres años: De México a Colombia pasando por Baja California, la campaña de expectativa de Alfons ha sido derretir pistas enteras de baile con su particular manera de abordar y sujetar el micrófono con las dos manos cuando interpreta esta canción, casi como si dependiera y colgara de él para no caer en un abismo sonoro que el mismo Robert ha compuesto al mejor estilo de una película ambientada en una atmósfera de vulnerabilidad y determinación donde director y protagonista se funden en la  misma persona entre teclas, luces y humos multicolor.

Robert Alfons aka TR/ST. Foto: Eduardo Ramon

Así pues, para quienes la búscabamos en Youtube para escuchar alguna grabación en vivo y precedida del EP homónimo "TR/ST" que anunció su afiliación a Dais Records a finales/inicios de año y de álbumes hoy considerados de culto como "TRST" (Arts & Crafts, 2012), "Joyland" (Arts & Crafts, 2014) y "The Destroyer 1 & 2" (Grouch, 2019) que incluyen clásicos y favoritos de esta redacción como "Candy Walls", "Sulk", "Colossal", "Wake with", "Slug" y hasta un cover a "Being boring" de los Pet Shop Boys, por mencionar algunos, "Soon" se suma a la extensa dramaturgia en clave synth pop que Robert Alfons ha constituido como su cuerpo de obra, una obra sobre un beso de despedida con sabor a: no sabemos cuándo ni dónde pero nos volveremos a ver. Escuchalo a continuación.

domingo, 28 de abril de 2024

#ItsNOTallAboutMusicRecomienda: "Hotel Karthago / Energies", el nuevo EP de Roman Flügel en Phantasy

A estas alturas, el productor y DJ Roman Flügel ya debe ser una de las figuras más prolíficas y queridas de la escena de música electrónica mundial. Ya sea por su camaleónica música original, sus pujantes remixes o sus versátiles sets, el alemán ha registrado su marca sonora en la historia.

A sus casi 54 años de edad, el catálogo de lanzamientos de Flügel no para de crecer. Ahora fue el turno de la disquera londinense Phantasy para publicar un EP compuesto por dos tracks cuyo contraste es una pequeña muestra de la amplia gama de matices del proceso creativo de Roman.

Por un lado, en el lado A, nos encontramos con "Hotel Karthago", un tránsito analógico juguetón entre el Hi-NRG y el cosmic disco pasando por el piano house que no pasará desapercibido por los excavadores de calor para la pista de baile. Y por el otro lado, en el lado B, "Energies", va mucho más despacio, un dulce vals melancólico y reflexivo en clave de minimal synth y dark wave que por momentos me hace recordar la melodía de "Close to me" de The Cure. No sé porqué. O tal vez sí. Escucha completo el nuevo EP de este alquimista del rave aquí:

viernes, 12 de abril de 2024

#ItsNOTallAboutMusicRecomienda: "Heart Times", el nuevo EP de Raphael Schön en Running Back

Tal vez porque estaba pensando en que me voy a perder a Gerd Janson en Rio y São Paulo a finales de este mes fue que vino a mi mente un track que incluyó en sus sets tanto para la edición 2023 como para la edición 2024 del festival Time Warp en Mannheim.

Medio año después de aquella primera vez que lo escuché, Running Back Records ha publicado esta mañana el nuevo EP del DJ y productor Raphael Schön titulado "Heart Times" que incluye no solo "Baerhit" (que es el nombre del track que resonó en el estéreo cerebral esta mañana) sino cinco temas más que integran prácticamente media hora de música para bailar.

El de Augsburg, Alemania (autor del hit "Fiesta 2000") ha compuesto un EP en el que despliega la gama de sonidos de una generación de productores que toma lo que más le sirve de los catálogos y catálogos de música producida a lo largo de la historia para crear nuevos géneros. Así, este EP, que podría ser considerado como un nuevo clásico del house abre con "Baerhit", va del future ghetto con "Do you like that?" al espacio interior del soft techno con "Breathe" y de regreso al cosmic garage con "Want me". De ahí a nuestro segundo tema favorito del EP, el indie trance de "Distant City Tranceport" que tanto le gusta a los Tuff City Kids (Jason y Lauer) y para cerrar, la progresiva nostalgia de "Sometimes I miss you". Escuchalo aquí:

lunes, 8 de abril de 2024

#ItsNOTallAboutMusicRecomienda: "Recorded at fabric: Andrew Weatherall 60"

El 6 de abril de 2023 el legendario club londinense fabric conmemoró el cumpleaños número 60 del DJ y productor inglés Andrew Weatherall que se transformó (murió) en 2020 y a quien en ese momento esta redacción le rindió un pequeño homenaje.

Para continuar con la celebración (y con la memoria), que estuvo en manos de un line up de artistas cercanos a Weatherall, y para todos aquellos que hubiéramos querido teletransportarnos a Londres esa noche, fabric ha publicado varios de los sets grabados en vivo que, para fortuna nuestra, son de varios de nuestros artistas favoritos.

Flyer del evento.

Daniel Avery, Fantastic Twins (que incluso sampleó la voz de Andrew al inicio de su live set), Ivan Smagghe b2b Craig Richards, Kittin, Manfredas y más: casi quince horas de música en alta calidad para vivir una experiencia auditiva fuera de la norma y darse una idea de lo que habrá sido esa ecléctica noche. Como es de esperarse con esos nombres, cada actuación fue única y la diversidad de estilos musicales se hizo presente de comienzo a fin. Un viaje sonoro, un testimonio conmovedor del legado de Andrew Weatherall en la escena de música electrónica global y un recordatorio del poder de la música (que, como la muerte, es parte del perpetuo proceso de transformación de la vida) para unir a las personas y crear momentos inolvidables en la pista de baile. Dale play:

jueves, 4 de abril de 2024

Tracks: Brutalismus 3000 - 9MM: Un disparo directo al corazón de la electrónica contemporánea

Rápida, dura, sintética, cruda o fría pero dulce o emocional, esa parece ser la lectura sonora que varies productores están haciendo de y para la pista de baile en estos tiempos. El lado "yin" de esta ¿tendencia? podría ser lo que hacen actos como DJ Heartstring y el lado "yan" podría ser lo que hacen Victoria Vassiliki Daldas y Theo Zeitner, mejor conocidos como Brutalismus 3000 que presentan un nuevo sencillo con el que incluso llegarán de gira a Latinoamérica a fin de mes no sin antes cerrar su gira sold out en Europa y pasar por Coachella.

Entre 2020 y 2022 el dúo basado en Berlín publicó los EP's "Amore Hardcore", "Liebe In Zeiten Der Kola" y "Eros Massacre" y varios singles entre los que se incluye su versión al clásico "Eisbaer" de Grauzone. El sonido lo definen como nu gabber post techno punk y como se puede percibir en los títulos de los EP's, el concepto es ese doble filo de amar intensamente que tarde o temprano todes llegamos a conocer en la vida.


No conformes con haber lanzado su álbum debut "Ultrakunst" en 2023 que incluyó hits como "Die liebe kommt nicht aus Berlin", "Je n'existe pas" y "Nur mein Körper und die Angst" que les posicionaron como uno de los actos imperdibles del momento, hoy Brutalismus 3000 presenta el estruendoso single "9MM", también editado bajo la disquera Live From Earth.

Intensa, oscura, distorsionada, contundente, tensa, así es la atmósfera en este track que desde el primer segundo te envuelve en una espiral turbulenta. La producción impecable de Daldas en los vocales y las letras y Zeitner en la producción y los ritmos se nota en este sencillo con capas de sintetizadores que se entrelazan con un "punchis punchis" y unos vocales que por momentos recuerdan a Alice Glass en Crystal Castles o a Caroline Martial en Kap Bambino para crear una trama de caos hipnótico, desafiante, frenético e inquietante que en cualquier momento se puede salir de control, explotar y volverse urgente. Es esta sensación ¿o necesidad? de peligro y adrenalina lo que hace de este single y del sonido de Brutalismus 3000 tan adictivo y poderoso. Escuchalo aquí:

martes, 19 de marzo de 2024

Podría haber sido en Cannes, Saint Tropez o Tahití pero fue en Buenos Aires, un fin de semana con DJ’s Pareja y Miss Kittin

Miss Kittin en Buenos Aires. Foto propia.

La vocalista, productora y dj francesa Caroline Hervé, mejor conocida como Miss Kittin, se encuentra de gira por Sudamérica así que aprovechamos para asistir a su presentación en Buenos Aires para el sexto aniversario de la fiesta Fagot en el club Deseo y, de paso, a la Fun Fun fiesta de los DJ’s Pareja.

 

Después de haberme perdido a Arnaud Rebotini en São Paulo y a Priku en Ciudad del Este no pensé mucho en tomar un bus Crucero del Norte para atravesar el Puente Tancredo Neves y cruzar así de Brasil a Argentina. Ya del otro lado me esperaba Daniel, quien me llevó al Aeropuerto de Puerto Iguazú. Aterricé en Ezeiza y para ahorrar un poco, tomé un bus del aeropuerto a la avenida 9 de julio y de ahí caminé al apartamento que había reservado. El bus se tardó un poco pero yo me lo tomé como un paseo por la ciudad, era jueves y sabía que venía una jornada larga de baile el fin de semana así que decidí salir a comer algo y regresar a dormir temprano. Bien hecho.

Después de comer un choripán y tomar un litro de cerveza en El Samovar de Rasputín en el barrio de La Boca (donde conocí a Napo que me contó sobre el día que conoció a Eric Clapton), resultó que el viernes había Fun Fun, la famosa fiesta de los DJ’s Pareja con line up de lujo en el sótano de Shamrock: Ana Helder b2b Tom Tom Clubber y la pareja de DJ’s (Mariano Caloso y Diego Irasusta). Llegué poco después de haber comenzado la fiesta, cuando todo el mundo todavía estaba en plena previa en el bar del Shamrock. De un momento a otro el sótano se llenó y fueron alrededor de seis horas de intensa house, techno y música electrónica mayoritariamente latinoamericana en la que sonaron tanto clásicos de la época Cómeme (“Cógeme”, “Club de la locura”) como nuevos lanzamientos de los tres actos que, acompañados de los sistemas de sonido y de luces bien calibrados del club, dejaron a les danzantes con ganas de más. Unes se fueron de after, otres, como yo, nos fuimos a recuperar para lo que seguía.

DJ's Pareja. Foto propia.

Ya en sábado el mood era cuenta regresiva para Miss Kittin así que me dediqué a recuperarme para llegar pasada la media noche a la fiesta Fagot y escuchar a la chilena Andrea Paz entregarle la cabina que se encontraba detrás de un cartel en el que se leía “luche y baile”. Por algo la afiliada a Discos Pato Carlos fue la encargada de abrirle también la noche anterior en la fiesta Dame en Santiago de Chile, en Buenos Aires lo suyo fue un paseo por la oscuridad de una música electrónica que se balanceaba entre lo industrial y lo EBM en el que hubo lugar para clásicos como Chimo Bayo - “Extasy extano” y otros con vocales en español que no logré identificar.

Por su parte, en más de dos horas de show, la francesa le ofreció a los cientos de pieles desnudas que, desde el segundo nivel de Deseo y cuando las luces estroboscópicas rojas y blancas les alcanzaban, se miraban como arenas movedizas de una misma playa, una muestra magistral de lo que ha estado presentando en fechas recientes en el festival Nation of Gondwana o el club Berghain de Berlín: una mezcla de techno y electroclash (del cual es pionera desde los 90’s cuando mezcló elementos del new wave, del techno, sus vocales punk, el toque francés de las notas sintetizadas y DJ Hell la invitó a firmar con International DJ Gigolo Records). Eso sí, clásicos de aquel primer álbum junto a The Hacker como “Frank Sinatra”, “1982” o “The Beach” no faltaron e incluso fueron momentos en que Kittin alternaba el cigarrillo con el micrófono. Para mí, el momento de la noche fue cuando sonó el que también para mí, fue el track del fin de semana: The Chronics - “This is not a lovesong”, vaya tema para volar.

Pieles como arenas. Foto propia.

A pesar de que considero que ni el precio de la entrada ni el venue eran los más accesibles, valió la pena salir a experimentar, gracias a la música, una nueva convivencia de las diferencias que habitan los sudorosos cuerpos de quienes nos encontramos en las pistas de baile provocando un microclima de calor humano: cientos de mochilas llenas de historias, planes, recuerdos, sueños, disidencias, un repertorio que así estemos en Cannes, Saint Tropez o Tahití como dice la canción de Miss Kittin, no podremos dejar en el guardarropas.

domingo, 31 de diciembre de 2023

Top 20 - 2023

Lanzamientos favoritos de este año ordenados más o menos conforme fueron apareciendo en mi 2023.

Moenia y Javiera Mena - Fotonovela - Promotodo

Depeche Mode - Ghosts again - Venusnote

Tobias Bernstrup - Chiaroscuro - Tonight Records

DAMH (Ada y David Hasert) - Blacknight (Superpitcher Remix) - My Dear

Fantastic Twins  - When it fades (we fade) - My Dear

Brutalismus 3000 - Die liebe kommt nicht aus Berlin - Live From Earth

Fabio Me Llaman Soltero - Tlacoyo de la Escandón - Richmerch

Niebla - Mira tu ácido - Discos Páramo

Black Spuma (Lauer y Fabrizio Mammarella) - Obereggen - Permanent Vacation

Back From The Wave - Corrosive influences - Space Factory

a.s.o. (Alias Error y Tornado Wallace) - Love in the darkness - Low Lying Records

Nature Or Nurture (Nehuen & Ivy Barkakati) - Asuntos Humanos - NNN

Shouse y David Guetta - Live without love (Krystal Klear Remix)

Él Mató a un Policía Motorizado - Un segundo plan - Independiente

Natural Wonder Beauty Concept (Ana Roxanne y DJ Phyton) - Natural Wonder Beauty Concept - Mexican Summer

Alek Lee y Eden Atiya - Bonding - antinote

Passarani - Universale - Running Back

Verraco - How is this even possible? - Voam

Jordan Nocturne - Musique - Permanent Vacation

Vox Low - New place in town - Born Bad Records

Andy Martin - Better way of life (Regal 86 Remix) - Discos Movimiento

viernes, 22 de diciembre de 2023

¿Qué significa ser de aquí?

A propósito de la pregunta que nos convocó a participar del proyecto Ladridos (ladridos.net), escribí este texto:

Ser de aquí significa que hay algo o alguien de aquí que me da insumos para poder ser y sentirme perteneciente: una o varias cosmovisiones, una o varias lenguas, una o varias culturas, uno o varios sentidos existenciales. Ser de aquí, ahora, en este tiempo que convenimos llamar la realidad del presente es resistir a la tentación de creer que porque me represento performativizando un avatar virtualmente en mi cotidianidad puedo ser de allá o de cualquier otro lugar. Ser de aquí es asimilar que la disolución de las categorías de espacio y materialidad es una narrativa de los dueños de los cables submarinos y de las antenas que conectan al mundo y de las apps que afectan nuestra percepción y sensibilidad pretendiendo homogenizarnos y estandarizarnos reduciendo nuestra producción cultural a monoculturas de pensamiento cultivadas por algoritmos. Ser de aquí, de un territorio donde habitan pueblos para los que no existe la palabra frontera y, al mismo tiempo, requerir de identificarse con una nacionalidad, renovar pasaporte, visa y residencia cada cierto tiempo para poder continuar aquí, no deja de ser una paradoja que heredamos de un pasado sangriento. Pero soy de aquí porque existe el allá. Soy de aquí en la medida que mis pies sigan aquí. El día que me mueva para allá, seré de allá pero no dejaré de ser de aquí porque, en el relieve de la tierra, un punto de vista es solo la vista desde un punto y mis pies unen puntos cuando caminan dibujando el aquí. Un aquí disputado territorial y narrativamente más que nunca en la historia. Un aquí donde estamos viendo caer monumentos pero donde quienes escriben en la historia siguen siendo los mismos. Un aquí donde se recortan los presupuestos para salud y educación para dárselos a quienes dicen defender los intereses de las naciones. Un aquí donde quienes han resistido a la imposición de una historia única y oficial por más de quinientos años siguen siguen siendo excluidxs, marginalizadxs, oprimidxs, reprimidxs y suprimidxs. Ser de aquí, de donde yo soy, es asimilar que el costo de que tus ojos puedan ver, es que verán cosas que no les van a gustar, que los oídos no tienen párpados, que poder decidir qué escuchar es un privilegio, que la responsabilidad de luchar es directamente proporcional al privilegio y que quien la evade, termina por aburrirse. Ser de aquí es asumir la creatividad como tensionadora de la categoría de arte y al arte como una posibilidad cada vez más diversa, híbrida y transdisciplinaria de producir shocks-grietas-interrupciones y atentar contra la construcción del muro del falso sujeto universal al que todas las alteridades deben aspirar a ser. Para construir un mejor aquí, hay que descolonizarse pero, ser de aquí, es asimilar, también, que la colonialidad interna es una piedra que podemos llevar todo el viaje en nuestros equipajes sin siquiera darnos cuenta de lo que pesa. Aún así, nuestro norte seguirá siendo el sur porque ser de aquí es morir una y otra vez en el intento de ser guardia de la esperanza de que un día ese intento logre un milagro.

martes, 5 de diciembre de 2023

#ItsNOTallAboutMusicRecomienda: "Age of aquarius", el nuevo EP de Andy Martin en Discos Movimiento

Andy Martin lo hizo de nuevo. Antes, durante y después de sus tiempos en Items & Things el mexicano ha sabido mantenerse en la vanguardia del sonido dub & minimal techno de Latinoamérica. Hace un año publicó el EP "Revolution" en colaboración con la leyenda Lee "Scratch" Perry en su disquera Mole Audio, antes un álbum ambient titulado "The Language of sound" y después otro para la pista de baile titulado "Antiguos Astronautas". En octubre de este año estaba en el cartel de Boiler Room México con Verraco, entre otros, y hace unos días publicó en Discos Movimiento su nuevo EP "Age of aquarius".

Compuesto por tres tracks originales: "Age of aquarius", "Better way of life" y "Sonic revolution", el de León, Guanajuato propone una fórmula análoga y soulful a la que DJ Rolando aka The Mystic Aztec (sí, el autor del clásico del sello Underground Resistance "Jaguar") le sube de beats y bajos por minuto para llevar su remix al segundo track al ritmo de una noche deep house en la ciudad (¿Detroit?), mientras que Regal 86 hace lo suyo en  clave de drum & nortechno en su remix al tercer track. Una joya de EP que no puede pasar desapercibida. Escuchalo aquí:

domingo, 3 de diciembre de 2023

De cuando la música es tu morfina: Boy Harsher en Niceto Club

Boy Harsher una noche de noviembre en Niceto Club. Foto propia.

Llegué, por cuarta vez a Buenos Aires, el miércoles 8 de noviembre, una semana antes de lo previsto para celebrar la defensa aprobada de mi tesis y mi cumpleaños porque de última hora, antes de irme a Porto Alegre para la despedida de Roger Waters, me enteré del show de Boy Harsher el 9 de noviembre en Club Niceto y era la oportunidad de cerrar uno de los varios ciclos que se cerrarían en este viaje: en 2022 proyectamos su película "The Runner" en Guatemala y porque su música fue el soundtrack de tres o cuatro años de mi vida antes de lanzarme en caída libre al Sur. La música en mi vida es así: me hace viajar metafórica y literalmente. Llegué, entonces, a la última cama, del último hostal del micro centro de Buenos Aires que encontré porque la ciudad estaba repleta de swifties por los tres shows que daría la también estadounidense Taylor Swift en la ciudad. Como la fiesta es el pre, esa misma noche me fui al Avant Garden a escuchar a Raphael Carrau una selección de vinilos muy interesante y bailable.

Al día siguiente, jueves, sabiendo de la cuantiosa cultura musical sudamericana, me fui desde la tarde a las afueras del Niceto donde ya una fila de personas (entre rockers y clubbers góticxs) vestidas de negro le daba vuelta a la calle: el año pasado el show de Boy Harsher en el Primavera Sound Buenos Aires había sido cancelado por la lluvia y el año de por medio había multiplicado la cantidad de fans que esperaban su primera presentación en Argentina. Aproveché la fila para tomarme un par de cervezas y escuchar un par de conversaciones ajenas mientras fumaba algo hasta que entré y me fui directo al lado izquierdo de la pista donde se encontraba una de las barras: lo que al inicio fue un pequeño paraíso personal donde tuve espacio para bailar "Candy Walls" de TR/ST que salía del sistema de sonido del club, en la medida que la noche fue avanzando y el club se fue llenando también se fue convirtiendo en un auténtico infierno a la hora de ir al baño o comprar otra cerveza. Mucha gente ¿más de mil? y poco espacio así que a punta de baile tuve que hacerme de un lugar en la pista. La apertura estuvo a cargo del dúo cold wave/body music local Balvanera que, acompañados del sonido del club, prendieron la pista con canciones como "Gleams"  y "Rust" de su último álbum "Courses of Action" lanzado en 2021 por DKA Records. Vi a Gus de Boy Harsher grabándoles desde el balcón donde también vi a Jae viéndome. Su nivel es tal que estuvieron en el cartel del Cruel Festival 2024 en California.

Si dividiera el main event del dúo dark wave/electro pop norteamericano en tres partes, de la primera me llevaría "Morphine": las nubes de humo flotando en el ambiente coloreadas por luces que iban del azul al fuscia, los juegos con la respiración como quien saca la cabeza del carro en la autopista para susurrarle al viento de la vocalista Jae Matthews entre los elegantes sonidos sintetizados de las máquinas manipuladas por Augustus Muller uff... mi canción favorita y en vivo simplemente me derretí. De la segunda parte me llevo ese juego con el laser rojo entre luces azules en medio del beat tenso pero trepidantemente sexual de "Westeners" seguido de "Come closer" y que solo sería sometido por una de las joyas de la banda sonora de su película The Runner, me refiero a la dramática "Tower". También su cover de "Wicked game" de Chris Isaak estuvo lindo (por no decir romántico). De la tercera parte me llevo la empática en nota de despedida de "I understand", todo esto antecedido por la constatación de la fantasmagórica poeta y vocalista Matthews de que "tocan música para bailar así que era hora de hacerlo" y vaya si no: al contrario de algunas de su presentaciones en Estados Unidos, la pista de baile de la capital argentina saltaba y formaba olas de movimiento que impedían la estabilidad de las cámaras de los teléfonos pero que entre los sintetizadores, percusiones y líneas de bajo de un tímido exhibicionista Muller, el humo, las luces y el súper sonido del club palermitano inmortalizaban uno de mis mejores momentos del año musicalmente hablando, como si se tratara de una película que solo la memoria cerebral de quienes estuvimos ahí podrá reproducir.

Aunque, temas clásicos como "Fate", "Tears", "L.A." y "Pain" también fueron parte de las trece canciones interpretadas por el dúo durante la noche (las otras serían "Keep driving", "Give me a reason" al inicio y "Modulations" al final) para un fan desde el inicio de la banda como yo, hicieron falta temas como "Spell", "Lost", "Motion", "Send me a vision", "Escape", entre otras, imposibles de abarcar en un show de alrededor de una hora. Tomará esperar para vivir la secuela extendida de la película de la que hablaremos por siempre.

When the music is your special friend: Tres semanas perdido y encontrado en Argentina con Boy Harsher, The Cure, Paul Oakenfold, Pet Shop Boys, The Blessed Madonna y más

Atardecer en Buenos Aires desde el carro camino al segundo día del Primavera Sound.

I

Hace una semana estaba en medio de cincuenta mil personas. Hoy estoy solo en mi cuarto.

Comencé a escribir esto hace una semana y una semana después lo retomo. Ha sido una semana que he sentido relativamente rápida: el lunes estaba en Buenos Aires, el martes volé para Puerto Iguazú y el miércoles amanecí en Foz para mi clase de Guaraní II. El jueves pasé todo el día recuperándome de la borrachera de despedida que me coloqué el miércoles. Me despedí de una vez porque en una semana me voy de nuevo: regreso por cuarto año consecutivo a Guatemala para volver a Brasil en febrero. Apago por un momento el aire acondicionando que encendí porque el sol me viene siguiendo: después de tres semanas en Argentina en las que solo llovió dos días, me encuentro de vuelta en el cuarto del antiguo hotel en Foz do Iguaçu donde viví este año. Estamos alrededor de los cuarenta grados. Un calor que aproveché para lavar ropa desde el viernes y que obviamente me recuerda a los cuarenta y siete grados que me recibieron hace casi cuatro años cuando llegué a Sudamérica por Asunción del Paraguay. Sí, aquellos cuatro años en Brasil que cuando me dieron la noticia de que vendría me parecían largos, casi como una eternidad, han pasado y sí, con pandemia y todo de por medio, he hecho lo que he tenido que hacer, lo que he querido hacer, lo que he podido hacer y lo he hecho de la manera que he sabido e he ido aprendiendo a hacerlo. Muestra de eso es lo vivido musicalmente las últimas tres semanas.

Boy Harsher una noche de noviembre en Niceto Club. Foto propia.

II

De cuando la música es tu morfina: Boy Harsher en Niceto Club

Llegué, por cuarta vez a Buenos Aires, el miércoles 8 de noviembre, una semana antes de lo previsto para celebrar la defensa aprobada de mi tesis y mi cumpleaños porque de última hora, antes de irme a Porto Alegre para la despedida de Roger Waters, me enteré del show de Boy Harsher el 9 de noviembre en Club Niceto y era la oportunidad de cerrar uno de los varios ciclos que se cerrarían en este viaje: en 2022 proyectamos su película "The Runner" en Guatemala y porque su música fue el soundtrack de tres o cuatro años de mi vida antes de lanzarme en caída libre al Sur. La música en mi vida es así: me hace viajar metafórica y literalmente. Llegué, entonces, a la última cama, del último hostal del micro centro de Buenos Aires que encontré porque la ciudad estaba repleta de swifties por los tres shows que daría la también estadounidense Taylor Swift en la ciudad. Como la fiesta es el pre, esa misma noche me fui al Avant Garden a escuchar a Raphael Carrau una selección de vinilos muy interesante y bailable.

Al día siguiente, jueves, sabiendo de la cuantiosa cultura musical sudamericana, me fui desde la tarde a las afueras del Niceto donde ya una fila de personas vestidas de negro le daba vuelta a la calle: el año pasado el show de Boy Harsher en el Primavera Sound Buenos Aires había sido cancelado por la lluvia y el año de por medio había multiplicado la cantidad de fans que esperaban su primera presentación en Argentina. Aproveché la fila para tomarme un par de cervezas y escuchar un par de conversaciones ajenas mientras fumaba algo hasta que entré y me fui directo al lado izquierdo de la pista donde se encontraba una de las barras: lo que al inicio fue un pequeño paraíso personal donde tuve espacio para bailar "Candy Walls" de TR/ST que salía del sistema de sonido del club, en la medida que la noche fue avanzando y el club se fue llenando también se fue convirtiendo en un auténtico infierno a la hora de ir al baño o comprar otra cerveza. Mucha gente ¿más de mil? y poco espacio así que a punta de baile tuve que hacerme de un lugar en la pista. La apertura estuvo a cargo del dúo cold wave/body music local Balvanera que, acompañados del sonido del club, prendieron la pista con canciones como "Gleams"  y "Rust" de su último álbum "Courses of Action" lanzado en 2021 por DKA Records. Vi a Gus de Boy Harsher grabándoles desde el balcón donde también vi a Jae viéndome. Su nivel es tal que estuvieron en el cartel del Cruel Festival 2024 en California.

Si dividiera el main event del dúo dark wave/electro pop norteamericano en tres partes, de la primera me llevaría "Morphine": las nubes de humo flotando en el ambiente coloreadas por luces que iban del azul al fuscia, los juegos con la respiración como quien saca la cabeza del carro en la autopista para susurrarle al viento de la vocalista Jae Matthews entre los elegantes sonidos sintetizados de las máquinas manipuladas por Augustus Muller uff... mi canción favorita y en vivo simplemente me derretí. De la segunda parte me llevo ese juego con el laser rojo entre luces azules en medio del beat tenso pero trepidantemente sexual de "Westeners" seguido de "Come closer" y que solo sería sometido por una de las joyas de la banda sonora de su película The Runner, me refiero a la dramática "Tower". También su cover de "Wicked game" de Chris Isaak estuvo lindo (por no decir romántico). De la tercera parte me llevo la empática en nota de despedida de "I understand", todo esto antecedido por la constatación de la fantasmagórica poeta y vocalista Matthews de que "tocan música para bailar así que era hora de hacerlo" y vaya si no: al contrario de algunas de su presentaciones en Estados Unidos, la pista de baile de la capital argentina saltaba y formaba olas de movimiento que impedían la estabilidad de las cámaras de los teléfonos pero que entre los sintetizadores, percusiones y líneas de bajo de un tímido exhibicionista Muller, el humo, las luces y el súper sonido del club palermitano inmortalizaban uno de mis mejores momentos del año musicalmente hablando, como si se tratara de una película que solo la memoria cerebral de quienes estuvimos ahí podrá reproducir.

Aunque, temas clásicos como "Fate", "Tears", "L.A." y "Pain" también fueron parte de las trece canciones interpretadas por el dúo durante la noche (las otras serían "Keep driving", "Give me a reason" al inicio y "Modulations" al final) para un fan desde el inicio de la banda como yo, hicieron falta temas como "Spell", "Lost", "Motion", "Send me a vision", "Escape", entre otras, imposibles de abarcar en un show de alrededor de una hora. Tomará esperar para vivir la secuela extendida de la película de la que hablaremos por siempre.

Una pintura que encontré en uno de los alojamientos donde me hospedé.
El autor es Fabián Gioino, pintor cordobés.

III

La vida es un gran hostel

De tanta gente que entra y sale que va y viene a veces pienso que la vida es un gran hostal donde por un momento conectás con gente que al día siguiente tiene que irse entonces lo importante es aprender a vivir ese y cada momento porque al final todxs siempre estamos yéndonos.

Al día siguiente del show de Boy Harsher llovió pero conocí a Mike, un compa de los Estados Unidos, uno de esos gringos conscientes del papel que ha jugado su país en la historia mundial y dispuesto a escuchar, a entender y a aprender, en conclusión: uno de esos gringos que quiebran la inercia de tus prejuicios. Él no tenía plan y yo tenía todos los planes así que nos llevamos bien. Nos fuimos a escuchar a Demi Riquisimo a una fiesta que se llamaba Deseo. Eso fue el viernes. El sábado -ya instalados en otro lugar- fuimos a un open air que se llamaba Delirio en una plaza curiosamente llamada República Federativa do Brasil. Entre el domingo y el miércoles prácticamente nos dedicamos a descansar, comer, beber, platicar y escuchar música aunque también fuimos al Museo de la Inmigración y al Museo de la Universidad Tres de Febrero. 

Durante una de las tantas caminatas durante el corto tiempo compartido (en el que aproveché a practicar mi inglés) le pregunté a Mike sobre su soltería y me respondió contándome una historia de esas que marcan y que le dan sentido al viaje: me contó como su novia caminó desierto adentro sin agua, comida, ni celular, desapareció y su cuerpo fue encontrado tiempo después. No le quise preguntar mucho, es más, creo no le pregunté nada cuando me lo contó. Apenas pude parar de caminar, voltearlo a ver y decirle wtf? Y lo dejo aquí registrado como una ofrenda a la chica pues sé su nombre, su historia viajará conmigo y espero escribir algo mejor y más digno más adelante. Una de las últimas noches que compartimos unas cervezas, humos y músicas en un parque abajo de unos árboles gigantes Mike me leyó su poema favorito: "Black rook in rainy wheater" de Sylvia Plath. También viajará conmigo.

IV

¿Qué sería viajar sin las personas, sus historias y sus sueños?

Tras una semana en Buenos Aires me fui a Córdoba, donde también me dediqué a descansar, comer y beber aunque ahora sin Mike que viajaría de regreso a los US. También me divertí mucho, cuando mi querido Uruguay le ganó a la Argentina campeona del mundo, en medio de varios chicos buena onda que trabajaban en la fábrica de la cerveza que vendían en el bar que me encontraba y que, sin saber que era mi cumpleaños, me invitaron a varias rondas. Aproveché a conocer un club local llamado Europa y sin querer ser recíproco ¿o sí? invité a dos parejas que conocí el sábado antes de las elecciones al apartamento donde me estaba quedando para conversar y escuchar música hasta el amanecer y más allá. No recuerdo el nombre de ninguno de lxs cuatro chicxs, tampoco creo que nos volvamos a ver pero lo que me contaron de ellxs, de lo que hacían y de lo que deseaban nunca lo olvidaré. En Córdoba también conocí a Sofi quien, además de ayudarme a conseguir mis flores, me acompañó a cenar ramen. Algo que a ella entre que le daba risa y le parecía extraño pero que para mí era fuera de la rutina porque me he acostumbrado a cenar solo. La abuelita de Sofi que había fallecido un mes antes de alguna manera se hizo presente en nuestra plática así que aproveché a compartirle algo de mi tesis sobre las mediaciones transculturales de las concepciones mayas de muerte (como transformación) en la poesía de Luis de Lión y ella me compartió algo de sus procesos creativos. Al final de nuestra conversación sentí como si recordara la infinitud del ser, la visibilidad de lo esencial exclusiva de los ojos del corazón y el dolor como materia prima de la creatividad.

Robert Smith durante la presentación de The Cure en el Primavera Sound Buenos Aires 2023. Foto propia.

V

La música suena para siempre: Primavera Sound 2023 + Pacha

Regresé a Buenos Aires una semana después y luego de instalarme y comerme un choripán, volví al Avant Garden a escuchar a la residente local Ana Hagen. Al día siguiente -jueves- fui a un festival de diseño gráfico en la Ciudad Cultural Konex donde se presentó Balvanera (sí, la misma que le abrió a Boy Harsher) y el viernes descansé porque sabía que lo que vendría el fin de semana sería intenso: dos días de Primavera Sound y Pacha Festival en medio.

Desde que compré mi entrada para el Primavera en junio estando en Buenos Aires sabía que iba por ciertos actos específicos: Richard Coleman, Él mató a un policía motorizado y The Cure el sábado 25 de noviembre y Virus, Pet Shop Boys y The Blessed Madonna el domingo 26 de noviembre, así que no me estresé mucho con llegar temprano: además de la alta temperatura que por momentos iluminaba la tierra que se suspendía al paso de los asistentes en el Parque Sarmiento, el festival gestionó la venta y compra de bebidas y alimentos por medio de un sistema cashless que provocó las filas que no hubo en la entrada al venue que fue bastante fluida a pesar de la cantidad de gente que llegó (principalmente el primer día por la banda de Robert Smith).

De la presentación de Coleman destaco su versión de "Heroes" de David Bowie y también su interpretación de "Hombre al agua" de Soda Stereo que le dedicó a Gustavo Cerati (momento en que un pájaro se posó sobre el escenario). Durante las dos tardes se escucharon tributos de artistas locales a Charly García que cantaron hits como "Rezo por vos" (Conociendo Rusia) y "Nos siguen pegando abajo" (Dillom). De la presentación de Él mató a un policía motorizado resalto la canción "Un segundo plan" de su nuevo álbum "Súper Terror" y la dedicatoria a Robert Smith (que se estaba preparando detrás del escenario) de la canción "Él Tesoro". ¿Qué decir de la presentación de The Cure? Tenían más de diez años de actuar en Argentina y cincuenta mil de sus fans respondieron: daba miedo estar demasiado cerca del escenario y no poder salir. Diez o quince minutos de sonido de lluvia de antesala. Casi treinta canciones, más de dos horas y media de show, la voz de Smith intacta por más de cuatro décadas. Momentos especiales sin duda fueron la primera canción "Alone" (de su próximo álbum) y "A forest" pues presencié el show abajo de un árbol gigante. Otros clásicos como "Pictures of you", "Lovesong", "Fascination Street", "Just like heaven", "Desintegration", "Lullaby", "Friday I'm in love" o "Boys don't cry" no hicieron falta.

Paul Oakenfold en el Club Pacha. Foto propia.

Salí del parque con una lluvia de aplausos y un Smith conmovido prometiendo volver a mis espaldas rumbo al festival de celebración de los veinticinco años del legendario club porteño Pacha. Durante todo el día comí pero comí mal así que intenté comerme un churrasquito antes de entrar. Tanto en el Primavera como en Pacha me di cuenta que lxs argentinxs hacen fila por gusto: vi a varias personas parándose atrás de otras sin preguntar para qué era la fila mientras otros baños u otras entradas o salidas estaban habilitadas. Entré y en la pista del Outdoor Stage era imposible bailar mientras tocaba Guy Gerber así que subí al club donde Fiona Kraft hizo lo propio para entregarle la cabina a un Paul Oakenfold que ofreció un viaje por la historia de la música electrónica al entonar himnos como "Insomnia" de Faithless, "Traffic" de Tiësto y de su propia autoría como "Southern sun", entre otros, así como nuevos clásicos como el remix de Hernán Cattaneo a "En la ciudad de la furia" de Soda Stereo. Pude saludarlo y decirle que lo había escuchado en Guatemala hace diez años. Para desayunar, digo, para finalizar la jornada salí a escuchar un poco de Jamie Jones que había calentaba la transición de la noche hacia el amanecer con tracks como "El sucu tucu" de Matías Aguayo.

Chris Lowe durante la presentación de los Pet Shop Boys
en el Primavera Sound Buenos Aires 2023. Foto propia.
 
Neil Tennant durante la presentación de los Pet Shop Boys
en el Primavera Sound Buenos Aires 2023. Foto propia.

Ya el domingo no llegué a Virus porque era muy temprano, preferí descansar y comer para no repetir el error del día anterior, así que llegué a tomarme una o dos cervezas antes de los Pet Shop Boys empezaran su número. La aparición de una bandera de Ucrania previa al show contrastó con la ausencia de una de Palestina y debo decir que al inicio me parece que los ingleses sonaron mal, como que solo hasta que comenzó Blur (uno de los proyectos de Damon Albarn de Gorillaz) en el escenario de a la par, la organización desplegó el potencial del sistema de sonido para que los de Londres repasaran algunos de los mayores éxitos de su discografía: "Can you forgive her?", "Opportunities", "Where the streets have no name", "Rent", "Left my own devices", "Domino Dancing" (que todo mundo cantó), "Love comes quickly", "Paninaro", "You were always on my mind", "Heart", "It's all right", "Vocal", "It's a sin", "West end girls" y "Being boring", entre otras. Una hora y media de presentación acompañada de visuales y banda en vivo en la que Neil Tennant en los vocales y Chris Lowe en los teclados pusieron a todo mundo a bailar. Quienes queríamos más fuimos a cerrar el festival con el set de la estrella del chicago house The Blessed Madonna que me dio la impresión fue cortado para darle prioridad a la banda de Albarn.

The Blessed Madonna durante su presentación en el Primavera Sound Buenos Aires 2023. Foto propia.

VI

Una imagen previa a partir de nuevo

¿Cómo repetir unas vacaciones, una noche, un momento? En su novela "La invención de Morel". Adolfo Bioy Casares presenta entre líneas una ilustración del fortleben de Walter Benjamin, del afterlife, de la vida después de la muerte. Y lo hace mediante una imagen en movimiento que se reproduce una y otra vez haciendo interactuar al protagonista (que se encuentra aparentemente solo en una isla) con esta representación hasta que se da cuenta de que se trata de una escena que se proyecta en el presente (y por lo tanto afecta el futuro) pero que ya pasó. Este artificio de Casares es una muestra de la capacidad y la potencia que tiene la reproducción del registro documental (audiovisual, literal o en cualquier lenguaje) como una tecnología sankófica: que rememora el pasado (en el presente) para comprender el futuro.

Así, me encuentro de vuelta en el apartamento en Cordoba, un poco con los sentimientos encontrados porque ya me voy y no sé si volveré. Mientras escribo esto suena "Time" en el sistema de sonido casero que curiosamente ahora sí pude conectar después de que en la fiestita que hice no lo lograra. La música siempre me acompaña, encontré dos discos de Pink Floyd: The Wall y Dark side of the moon. Volteo a ver y en el balcón miro la camisa que traje de Uruguay secándose desde el séptimo piso con un calor de casi treinta y cinco grados. Pienso en todo lo que he viajado estos cuatro años en Sudamérica pero también aquellos cuatro años en Mesoamérica, a toda la gente que he conocido, las historias que he escuchado. Suena "Goodbye blue sky" y las aves vuelan afuera de la ventana de la sala del apartamento. Pienso que a veces conocer no es ir a los lugares turísticos de una ciudad, es detenerse y contemplar, desde otro punto de vista, cómo la temperatura del viento afecta a quienes caminan por la calle. Este viaje fue para seguir aprendiendo a vivir y a soltar el momento de sincronicidad que vivimos con cada persona en el viaje de la vida. Otro viaje dentro del viaje dentro del viaje que solo puedo agradecer. Como dice la canción de los Doors: la música es tu amiga especial, baila en llamas como pretende, hasta el final.